La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Francisco recuerda que soportar con fe las pruebas cotidianas es lo que hace avanzar a la Iglesia”

1_0_687390 papaFrancisco en la homilía de ayer lunes en la Casa de Santa Marta, explicó que la paciencia del pueblo de Dios, que soporta con fe las pruebas cotidianas, es lo que hace avanzar a la Iglesia. “La paciencia del pueblo de Dios, que soporta con fe las pruebas cotidianas de la vida, es lo que hace avanzar a la Iglesia”. “La paciencia no es resignación, es otra cosa”.

En su homilía, el Papa comentó la Carta de Santiago, donde dice: “Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”. “Parece una invitación a hacer el faquir” – observa -, pero no es así. La paciencia, soportar las pruebas, “las cosas que no queremos”, hace “madurar nuestra vida. Quien no tiene paciencia quiere todo enseguida, todo de prisa. Quien no conoce esta sabiduría de la paciencia – subrayó el Santo Padre – es una persona caprichosa, como los niños que son caprichosos”, que nada les parece bien. “La persona que no tiene paciencia – explicó – es una persona que no crece, que se queda en los caprichos del niño, que no sabe tomarse la vida como viene: o esto o nada. Esta es una de las tentaciones: convertirse en caprichosos”. 

El pueblo de Dios – dijo el Papa, citando la Carta a los Hebreos – “ha sufrido tanto, han sido perseguidos, asesinados”, pero ha tenido “la alegría de saludar de lejos las promesas” de Dios. “Esta es la paciencia”, que “debemos tener en las pruebas: la paciencia de una persona adulta, la paciencia de Dios” que nos lleva sobre sus hombros. Y esta – prosiguió – es “la paciencia de nuestro pueblo”.

El Santo Padre concluyó su homilía alabando la “gente de nuestro pueblo, gente que sufre, que sufre de muchas, muchas cosas, pero que no pierde la sonrisa de la fe, que tiene la alegría de la fe”.