La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El vídeo de la Infanta, una cortina de humo

 magdalenadelamoMagdalena del Amo, periodista

Antes de la declaración de la Infanta en los juzgados de Palma, uno de los enigmas era el famoso paseíllo; si lo haría andando como cualquier ciudadano, incluido su marido, o si llegaría en coche. Una semana después de la declaración, el enigma y tema de debate es el vídeo grabado contraviniendo la resolución del juez Castro. Esto suscita varios puntos. En primer lugar, agradezco que alguien haya grabado clandestinamente una sesión que los españoles tenemos derecho a conocer. Gracias a esa grabación, ese día en los digitales y al día siguiente en papel, pudimos tener una información exhaustiva para poder contrastarla con las declaraciones engañosas de los abogados defensores, señores Roca y Silva. Desde luego, en el vídeo queda claro que la Infanta ni sabía, ni recordaba, ni le constaba, aunque sus abogados habían declarado a los periodistas que la hija del Rey  había podido explayarse y había respondido a todo, dejando muy clara su inocencia. Este es el tema mollar. Todo lo demás es matar al mensajero.

Yo no soy Infanta ni soy propietaria del cincuenta por ciento de una sociedad creada para lo que se dice que fue creada Aizóon, ni estoy imputada por blanqueo y fraude fiscal. Si así fuera, y fuese inocente, pediría declarar ante el juez cuanto antes, y contestaría a todas las preguntas, sin evasivas. Y desde luego, me molestaría mucho que los españoles pensasen de mí –séptima en la línea de sucesión—que soy tonta por no enterarme de nada, y, además, ñoña. Eso de fiarse por amor, está muy bien en los adolescentes, pero nada más.

En casos así, la Monarquía, lejos de unir a la sociedad, la divide. De un lado estarían quienes engordan la plataforma virtual “Salvar a la Infanta”, con argumentos tan endebles como poco creíbles. En esta especie de lobby imprevisto, entraría el Gobierno – Rajoy ha dicho que la Infanta saldrá bien parada—, el Fiscal General del Estado y sus tentáculos, y siguiendo hacia abajo, la prensa monárquica de la derecha, que está dispuesta a tapar, a mentir y a desinformar con tal de salvar lo que no tiene remedio. ¿Qué diría el papa Francisco de este comportamiento tan sectario? Recordemos que nada más llegar al pontificado habló de la corrupción y sus efectos nocivos en la sociedad. ¡Qué decir si esta viene de los que deberían ser modelos ejemplares!

Al otro lado están los laicistas, antimonárquicos, anarquistas, antisistema,  y la izquierda en general, con la espada erguida y siempre dispuestos a cortar cabezas; literalmente. Es lo que mejor saben hacer, y ahí está la historia. Dicho esto, hay que reconocer que el lobby proinfanta a fuerza de esgrimir argumentos surrealistas e insostenibles, inclina la balanza a favor de ellos.

Aparte de estos dos grupos antagónicos, existe un reducto independiente –en el que me encuentro— que critica y condena la corrupción, de la izquierda, de la derecha o de cualquier organización inherente al interés de los ciudadanos. Condenamos, por tanto, cualquier tergiversación y manipulación destinada a la configuración de una idea para un fin previsto.

Si la Infanta sigue imputada o no, lo decidirá el juez Castro. Ojalá se le deje actuar en conciencia. Por lo que hemos visto y leído de quienes conocen el caso, dado que la señora De Borbón no contestó a las preguntas del juez y por tanto las dudas siguen sin clarificar, no hay motivo para desimputarla. No sé si al juez le convencerá el testimonio de los peritos de Hacienda –uno de ellos muy relacionado con Roca Junyent en su etapa política—y la exégesis de las facturas simuladas. La verdad, es todo muy confuso; y para muchos, muy claro, y esto es lo peor.

Volviendo al vídeo, tengo la sensación de que es una gran cortina de humo. Las declaraciones de la Infanta, y ella misma, han pasado a ocupar un segundo plano. He leído en algún lugar que el CNI estaba dirigiendo la movida para desviar la atención. Sea así o no, la cola de la noticia, pasados cinco días, es la grabación, la técnica empleada, las pesquisas policiales o las consecuencias para la presunta autora.

En cualquier caso, quien está haciendo el gran negocio es Wouzee, la red social multimedia, especializada en compartir imágenes en directo. Seguro que muchos no tenían idea de su existencia. La campaña publicitaria en todos los medios les hubiera costado millones. Llama la atención que uno de los copropietarios de Wouzee sea hermano de la secretaria de Iñaki Urdangarín. Al final todo se va a quedar en casa, o en los alrededores.

Dicho esto, en este caso como en otros, debe prevalecer la presunción de inocencia, y hasta ahora la Infanta no ha sido ni juzgada ni condenada; quizá no lo sea nunca, según algunas fuentes que hablan de componendas y pactos a altísimo nivel, y ya tienen el último capítulo de esta historia. Para terminar, solo me queda parafrasear la clásica frase de Cayo Julio César que nos transmite Plutarco y que aquí se puede aplicar casi en su literalidad: “La hija del Rey no solo debe ser honrada, sino parecerlo”. Y, hasta ahora, lo que parece es otra cosa.