La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Cardenal Ravasi: “La relación entre fe y cine es de fraternidad, la base es común”

Comunicador y evangelizador, el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontifico para la Cultura es profesor de Sagrada Escritura y ha estado en excavaciones arqueológicas en Oriente Medio. Ha organizado los eventos del Atrio de los Gentiles que han tenido lugar en París, Bolonia y Barcelona. Recientemente, estuvo presente en la apertura del pasado congreso Signis España sobre la mirada de fe en el cine, donde afirmó que «es una vía para conocer la temperatura y el pulso de la sociedad en el bien y en el mal». Allí, fue entrevistado por Odisur. ravasi3

Da la impresión que el cine europeo tiene una deficiencia de Dios en sus planteamientos y de que el cine de Estados Unidos sí que lo presentan. 
 Es difícil siempre hacer este tipo de distinciones. Sin embargo, el cine europeo y el americano han comenzado a hacerse determinadas cuestiones sobre tres elementos. En primer lugar sobre las grandes preguntas: la vida, la muerte, la violencia del mal, los dramas de la sociedad, el amor, las relaciones entre las personas y entre los pueblos. Segundo, sobre la trascendencia donde resalta el tema de la mística, de los grandes testimonios… Y el tercer elemento positivo es que también tratan de manera polémica las cuestiones religiosas. Pensemos en Luis Buñuel, esta crítica era útil para la Iglesia, era fecunda. Una película escandalosa, como “Viridiana”, muestra el problema de la corrupción de una novicia que entra en el mundo y el mal del mundo la mata a pesar de que sigue viviendo. Es una crítica a la sociedad que había perdido los valores, que sólo tenía ritos. Pensemos en “Nazarín” que trataba de un personaje que presenta un cristianismo casi loco, pero que desea volver a las raíces.

¿Qué criterios seguir para hacer una crítica? 

– Tenemos que estar atentos a no juzgar los elementos blasfemos que se encuentran en algunas películas como si fueran sólo negativos. A veces reflejan esa nostalgia, el deseo de encontrar algo que se ha perdido. De ahí que, los directores y guionistas se ofendan, y critiquen. El cine es una gran vía para conocer la temperatura, el pulso de la sociedad en el bien y en el mal. Cuando el tema moral no aparece es quizás porque la gran enfermedad de nuestro tiempo no es la inmoralidad, sino la amoralidad.

– ¿Cómo se manifiesta la relación entre la fe y el cine? 

– La relación entre la fe y el cine es una relación de fraternidad, a pesar de que cada uno ha tomado su propio camino. La base de ambos es común: el cine utiliza la imagen y la palabra, y la imagen y la palabra son fundamentales para la religión cristiana. Cristo utilizaba parábolas como la del buen samaritano: el desierto, alguien que está perdido, una víctima, un hecho de crónica negra. Por eso, el cine puede, sin duda, expresar el mensaje cristiano. En segundo lugar está la palabra. Pensemos en los grandes directores que han utilizado los grandes temas religiosos, Bressont, Dreier, Bergman, Tarkovsky, Pasolini, Rossellini. El cine da la posibilidad de transmitir las imágenes, pero también el mensaje.

– En la sociedad actual ¿qué piden los no creyentes a la Iglesia? 

– Piden presentar la verdad religiosa, el Evangelio, la trascendencia, el tema de Dios, el sentido de la vida visto desde un creyente. A veces pensamos que piden cuestiones concretas, más políticas, como las cuestiones del matrimonio homosexual… estas cosas están ahí. Lo primero que piden es ver cuál es nuestra visión global. No siempre es lo primero que les presentamos, muchas veces nosotros partimos de los puntos de polémica. Pienso que por eso el papa Francisco ha hecho una elección muy acertada. Hablará de todas esas cosas (los puntos polémicos) pero primero hablará de nuestra visión general del mundo, de nuestra visión del hombre y de la mujer, por eso creo que éste es el tema.