La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Túnez, país islámico, adopta en su nueva constitución la libertad de conciencia y de culto

José Luis Santos. Univ.Complutense y San Pablo CEU.- Acaba de ser aprobada la nueva Constitución de Túnez (27 enero de 2014), país islámico (11 mill. de habitantes; islámicos 99 % ; cristianos 1 %.) con un arranque de moderado progresismo respecto de los principios islámicos.

La constitución, aprobada por 200 votos favorables de 216, en efecto, accede a la línea de derechos fundamentales de la persona en consonancia con los países del mundo occidental, a pesar de su arraigo como país árabe musulmán de fundamental fuente legislativa islámica.

Tres años después del arranque de la llamada primavera árabe con el derrocamiento en Túnez de la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali, la Asamblea Nacional Constituyuente (ANC) acabó de aprobar uno por uno los 146 artículos de la Constitución tras tensos y agrios debates, con protestas, disensiones políticas, ataques terroristas y diversos asesinatos. Estaba previsto que concluyese su labor a finales de 2012, pero las desavenencias entre laicos e islamistas la retrasaron más de un año.

I.- Principio constitucional: la religión del Estado es el Islam.

La nueva constitución continúa con el tradicional principio religioso de países islámicos, como se recuerda en el propio preámbulo de la misma : “En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso, Nosotros los representantes del pueblo Tunecino, miembros de el Asamblea Constituyente…; inspirados en nuestra civilización patrimonio acumulado en las sucesivas épocas de nuestra historia, de nuestros ilustrados movimientos reformistas apoyados en las bases de nuestra identidad Arabe-islámica y florecientes adquisiciones de la civilización humana…; y en que el Estado garantiza la supremacía de la ley, el respeto de las libertades, los derechos humanos, la independencia del poder judicial, la igualdad de derechos y deberes de todos los ciudadanos y ciudadanas, y la equidad entre todas las regiones …Nosotros, en nombre del pueblo, establecemos esta Constitución, con las bendiciones de Dios”.
En el texto articulado a su vez, primeras líneas, establece el principio islámico: “Artículo 1: Túnez es un Estado libre, independiente y soberano, y su religión es el Islam, su lengua el árabe y su sistema la República…” Se adapta con ello al principio recogido en los textos constitucionales anteriores y a la inmensa mayoría musulmana de la población del país.

II.-La libertad religiosa.

Pero el acuerdo, que ha supuesto notable esfuerzo entre islamistas y laicos, ha conseguido extender la protección religiosa del Estado a las demás confesiones del país, aunque de presencia notablemente minoritaria (cristianos 1 % de la población: entre 25.000 y 30.000 creyentes de diversos países, de cuatro grupos principales: católicos, anglicanos, ortodoxos e Iglesia Reformada). La Constitución, en efecto, protege principios de encaje menos fácil en el mundo musulmán, como sucede, entre otros derechos, con la proclamación de la libertad religiosa de conciencia y de culto, la igualdad de derechos de hombre y mujer, el silencio sobre los textos de la Sharia o cuerpo de derecho islámico, del Corán y enseñanzas del Profeta Mahoma, como fuentes de Derecho, habituales en los países islámicos.

En efecto, varios artículos establecen con claridad el derecho de libertad religiosa y otros principios democráticos: Artículo 6 “El Estado protege a la religión, garantiza la libertad de creencia y de conciencia y prácticas religiosas, protege lo sagrado y garantiza la neutralidad de las mezquitas y lugares de culto de instrumentalización partidista. El Estado se compromete a difundir los valores de la moderación y de la tolerancia, y de proteger lo sagrado y evitar que sean atacados, y también se ha comprometido a prohibir las acusaciones de apostasía ( “takfir”) y a la incitación al odio y a la violencia, y para luchar contra ellos.”Artículo 20: “Todos los ciudadanos, hombres y mujeres, tienen iguales derechos y deberes, y son iguales ante la ley sin discriminación alguna. El estado garantiza a los ciudadanos, hombres y mujeres, los derechos individuales y colectivos, y les proporciona las condiciones para una vida digna”.Artículo 30:” la libertad de opinión, pensamiento, expresión, medios de comunicación y publicación deberá estar garantizada.”

III.- La comunidad católica.

La comunidad católica, diócesis de Túnez desde 1995, aunque iglesia operativa al menos desde principios de siglo, ha expresado su apoyo a la nueva constitución, y entiende que garantiza la libertad de creencias y la opción de cada persona, sea cual sea su creencia, como la base de legitimidad moral y de todas las condiciones sociales y normas legales”. Con anterioridad la minoría católica había obtenido cierta situación protegida desde el Estado, por Acuerdo entre la Santa Sede y la República de Túnez (1964). Garantizaba el derecho de libertad religiosa al mismo tiempo que reafirmaba la confesionalidad musulmana del Estado (arts. 5 y 11), protegía su personalidad jurídica en el ordenamiento estatal y la seguridad de actos religiosos, aunque con limitaciones de control en adquisición de bienes, instrucciones pastorales y nombramientos de cargos eclesiásticos.

En conclusión, el nuevo texto constitucional, en cuanto al factor religioso, protege por tanto además de la población musulmana, casi la totalidad de sus habitantes, la identidad y acción de las demás comunidades minoritarias cristianas y de las demás denominaciones religiosas .