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CONVERSATION BETWEEN BELIEVERS AND NON-BELIEVERS

Conversaciones. Capítulo XXIX (II). La mortalidad humana

ABSTRACT

 

Chapter XXIX: “Human mortality” (“La mortalidad humana”).

 

         In his book “Introduction to philosophy” (“Introducción a la filosofía”), Marías tells us that there are three different stages regarding to death: the death of a neighbour, the death of mankind, and finally, my own death. These three stages are useful for Man in order to understand the mortality, even his own one. Regarding to this, Marías remembers us that death is something we can’t elude; in fact, death exists precisely because it occurs: people (me, you) certainly die.

Marías considers that the core of the problem is that we do not know what to die is. Due to this, a frivolity about death has been developed, and the consequence of this is a loss of respect for human life; the new role of suicide along the latest years reflects this fact.

When we wonder ourselves about what to die is, the next question that comes to mind is: what will become of me? This is the starting point for next chapter: chapter XXX Death and project (Muerte y proyecto).

A continuación nos adentramos en el Capítulo XXIX: La mortalidad humana de Julián Marías Antropología metafísica.

 

Julián Marías habla en su libro Introducción a la filosofía de tres estadios, en relación con la muerte: la del prójimo como individuo, el género humano y la mía personal.

 

La primera, la relacionada con el prójimo me sirve para imaginarme la mía propia[1]. Estos tres estadios le sirven al hombre para comprender la mortalidad[2], incluso la propia. Y es que, como afirma nuestro filósofo, “la muerte es algo que me acontece, es decir, que me pasa a mí.

La muerte biográfica significa que yo muero, o mejor, como decimos en español, yo me muero. No se puede eludir la muerte, no se puede escapar a la muerte; no se trata de que abandone la corporeidad como la piel de un reptil y se escape intacto hacia otros mundos. Al contrario, la condición de la existencia de la muerte es que ésta acontezca, es decir, que le pase a alguien, y este alguien –yo, tú- se muera efectivamente”[3].

 

Nuestro filósofo considera que el núcleo del problema es que no sabemos qué es morir, pues lo interpretamos desde fuera de mi vida. “Y esto podría explicar muchas cosas […] Esta especial frivolidad de la muerte está a la base de la pérdida del respeto a la vida humana, del nuevo papel que ha adquirido el suicidio en estos años, de ese hecho tremendo que se podría llamar «la vocación de nuestro tiempo para la pena de muerte y el asesinato»”[4].

Hay dos cuestiones fundamentales que nuestro filósofo se plantea: por una parte el hombre no sabe qué es morir, ya que lo interpretamos desde fuera de nuestra vida; y la segunda cuestión será saber qué significa «morir», para poder hacernos a continuación la pregunta decisiva: ¿Qué será de mí? “La muerte nos rodea por todas partes, aparece en el horizonte con frecuencia […] Siempre que la muerte parece comprensible, es que se ha abandonado la perspectiva personal. Más aún, cuando sabemos que una persona conocida va a morir, es bastante probable que empecemos a pensar en ellos de una manera impersonal”[5].

 

 

Esta pregunta le sirve para introducir el último Capítulo XXX: Muerte y proyecto de su libro Antropología metafísica, y que expondremos la próxima semana.



[1]MARÍAS, J., Introducción a la filosofía, Alianza Editorial, Madrid, 1981, pág. 314

[2]SOLER PLANAS, El pensamiento de Julián Marías,Tesis Doctoral, Pontificia Universitas Gregoriana, Madrid, 1973pág. 197

[3]MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza Editorial, Madrid, 1995, pág. 216

[4]MARÍAS, J., Introducción a la filosofía, Alianza Editorial, Madrid, 1981, pág. 86

[5]MARÍAS, J., Mapa del mundo personal, Alianza Editorial, Madrid, 1994, pág. 200