La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Salir a las “calles digitales”

 

Las nuevas tecnologías de la información han hecho que el mundo parezca cada vez más pequeño, que las distancias geográficas se acorten y que los husos horarios dejen de ser un impedimento para la comunicación en tiempo real. Esto aumenta la interdependencia entre los pueblos y hace que el fenómeno de la globalización sea una de las claves para la comprensión del mundo en el que vivimos. Los seres humanos, ya vivan en Haití, Senegal o en la vieja Europa, ven las mismas imágenes y reciben la misma información. Sin embargo las condiciones de vida de unos y otros difieren de manera escandalosa.

En su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el papa Francisco sostiene que los medios de comunicación pueden contribuir a la reducción de las desigualdades, favorecer el diálogo y la cooperación. Para conseguirlo se necesitan profesionales y empresas que trabajen desde la lógica del encuentro entre las personas y los pueblos, y no desde la lógica del consumo o del poder. Y para esto nada como promover la formación de comunicadores personalmente comprometidos con los protagonistas de la noticia, con los dramas humanos y con la verdad de lo que acontece. Solo de este modo un periodista, y especialmente un periodista cristiano, será capaz de “alcanzar las periferias existenciales” y de este modo comunicar el rostro acogedor, sanador y misericordioso de la Iglesia de Jesucristo.