La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Javier Prades: “El anuncio evangélico es hoy un factor crítico de primera categoría para combatir la violencia”

La pasada semana se hizo público el documento titulado “Dios, Trinidad, unidad de los hombres. El monoteísmo cristiano contra la violencia”, aprobado por la Comisión Teológica Internacional en este quinquenio (2009-2014). En él, se analizan algunos aspectos del discurso cristiano acerca de Dios y se desmotan argumentos implícitos en las religiones monoteístas. Así nos lo explica el Rector de la Universidad Eclesiástica San Dámaso y miembro de la Comisión Teológica, D. Javier Prades, quien afirma que “toda violencia que se ejerza en el nombre de Dios es contraria a la religión y daña la religión” y explica cuáles son las claves del texto: se desmonta la tesis de que el monoteísmo hoy sería primitivo y violento; cuál es la verdadera postura de Jesucristo ante la violencia, como aparece en las Sagradas Escrituras y la Tradición eclesial; y que la perspectiva que ofrece Dios Trino es profundamente conveniente para la vida humana.  javierprades

-La Comisión Teológica Internacional publica un documento sobre monoteísmo cristiano y violencia. ¿Cómo surgió la redacción de este texto?

Los documentos de la Comisión Teológica Internacional se planean al comenzar el quinquenio de trabajo. En la primera sesión se proponen una serie de temas que la propia Comisión vota, eligiendo los más importantes. Los temas proceden normalmente o de la Congregación para la Doctrina de la Fe o del interés de los propios miembros de la Comisión Teológica. Éste tema en particular fue uno de los que más interés suscitó entre los miembros de la Comisión.

-¿Cree que en la actualidad era necesario un documento como éste? ¿Qué se busca con su publicación?

Es muy oportuno, porque el documento, como bien muestra su título, quiere ocuparse de una idea que está muy difundida hoy en día: el carácter intolerante o violento de los monoteísmos. En las sociedades democráticas y plurales de occidente se ha extendido, a veces, por parte de ciertas élites del pensamiento, y esto influye en los medios de comunicación, la idea de que en la convivencia democrática quien tenga una fe monoteísta intenta imponer sus ideas o sus tesis precisamente porque al confesar un único Dios, reconoce su valor absoluto y, por lo tanto, ese absoluto lo deben aceptar los demás. Esta posición, así descrita,  se considera como un peligro o una amenaza para la pluralidad de las ideas o de las posturas que conviven en la sociedad. Además, se añade el hecho de que en algunos casos el terrorismo o la violencia, unidos a los fundamentalismos, sobre todo, el islámico, parecen confirmar la idea de que cuanto más se es religioso y sobre todo cuanto más se cree en un único Dios, se acaba por ser excluyente o violento. Se trata de una dificultad cultural que afecta a la percepción de la religión, sobre todo, en el mundo del occidente plural. Y  muchas veces se traduce en un reproche al cristianismo.

Se dice, por ejemplo, que el cristianismo por ser monoteísta, ha sido imperialista, ha sido invasor, ha impuesto sobre las conciencias de otros hombres sus convicciones… Y, por eso, la Comisión Teológica Internacional ha querido ofrecer un documento donde se analizan estas dificultades y se intenta examinarlas a fondo, para ofrecer  una perspectiva nueva.

-¿Cuáles son las claves del texto? ¿Qué importancia tiene para los cristianos?

El texto tiene varias claves que pueden ser de interés. Por un lado, se examinan las dificultades que he mencionado, de tipo cultural y teológico, y se intentan colocar en su justa medida, por ejemplo, mostrando lo tópico y lo infundado, a veces, de unir a varias religiones en la idea de los monoteísmos –o de los tres monoteísmos-. Se hacen además una serie de aclaraciones y se discute la tesis de que el monoteísmo hoy sería primitivo y violento y que, en cambio, sería moderno y pluralista el politeísmo. En segundo lugar se hace un recorrido a mi juicio muy ilustrativo por la revelación, tal y como aparece en la Escritura y el Magisterio, para ir mostrando las características propias del Dios vivo y verdadero, el Dios de Israel y el Dios Jesucristo, y así poder ir mostrando desde dentro de la propia revelación el verdadero rostro de Dios. No se dejan de examinar aquellas páginas del Antiguo Testamento, que contienen escenas violentas, tratando de explicar cuál es su significado. También  se muestra en la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús cuál es la verdadera posición del Dios de Jesucristo ante la violencia, cómo obró Él ante la violencia.

Una tercera clave de tipo filosófico, es la de examinar la discusión que hoy encontramos entre los defensores de este Dios Único que profesa el cristianismo y las objeciones a Dios que provienen de los  distintos ateísmos occidentales. Se intenta una reflexión bien argumentada sobre esta dificultad que el mundo de occidente tiene muy dentro, para terminar mostrando que –al revés de lo que se sugiere- creer en el Dios trinitario, en el Dios de Jesucristo, ofrece una perspectiva profundamente conveniente para la vida humana, para su actividad personal y social.

– Finalmente, ¿cómo se puede aplicar a los cristianos en la actualidad? 

Se trata sencillamente de ayudar a descubrir cómo en este momento, tal y como se ha expresado la Iglesia en el Concilio Vaticano II, cómo se han expresado los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora el papa Francisco, el cristianismo tiene una ocasión verdaderamente profética de mostrar que toda violencia que se ejerza en el nombre de Dios es contraria a la religión y daña la religión. Y también, que el anuncio evangélico es hoy un factor crítico de primera categoría para combatir la violencia de todo tipo, ya sea la que se ejerza en nombre de Dios como la violencia contra la religión, en especial la violencia contra el cristianismo que hoy, como se sabe, en muchos lugares del mundo sufre persecución violenta. El documento toca aspectos muy vivos de la situación tanto cultural de occidente como de la vida de los cristianos en muchos lugares del mundo.