La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Papa al Foro de Davos

 

El Papa Francisco manifiesta cada día la creatividad de la fe y de la esperanza, cuyo reflejo es la imaginación de la justicia y de la caridad. El compromiso de la Iglesia con los pobres forma parte de su modo de estar en el mundo comunicando a un Dios que es misericordia. El mensaje que acaba de enviar al Foro económico de Davos es una oportunidad para que los líderes económicos y políticos de este mundo se sientan interpelados en su análisis de la crisis y en la búsqueda cooperativa de soluciones.

Francisco comienza reconociendo que la economía moderna ha logrado reducir la pobreza de un gran número de personas, pero a menudo ha sido al precio de una amplia exclusión social. Por eso hace hincapié en la necesidad de un enfoque inclusivo que tenga en cuenta la dignidad de toda persona humana y el bien común.

Con un lenguaje profético, firme en el fondo e interpelador en la forma, el papa, que ejerce una indiscutible autoridad mundial, ha recordado que es intolerable que miles de personas mueran cada día de hambre, a pesar de las grandes cantidades de alimentos disponibles; o que innumerables refugiados, que no siempre llegan al lugar de destino, mueran en condiciones infrahumanas.

Francisco se muestra convencido de que una apertura a lo trascendente puede dar forma a una nueva mentalidad política y económica. Sin ignorar los requisitos científicos y profesionales de cada sector, el papa pide un esfuerzo para que la humanidad se sirva de la riqueza y no sea gobernada por ella.