La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Vida y verdad, a debate

La ofensiva que anuncia la oposición contra el proyecto de ley del Gobierno de  protección de los derechos del concebido y de la mujer embarazada, va a ofrecer una oportunidad de oro al Partido Popular para fijar, de una vez, sus posiciones sobre uno de los temas más cruciales de futuro. También va a obligar a la propia oposición a razonar por qué considera el supuesto derecho a decidir de la mujer por encima del derecho fundamental a la vida del hijo que espera. Se trata de un viejo debate en el que una teoría del progreso choca con la razón y la naturaleza, a las que trata de forzar para que encajen una ideología que termina por privar de fundamento a los propios derechos humanos. En el fondo este es un debate entre la razón abierta que busca la verdad, y una ideología  que repite eslóganes pero elude confrontarse con los datos médicos y científicos y con la gran tradición filosófica y jurídica de occidente.

Por eso quien impulsa el proyecto debe hacer un esfuerzo de pedagogía frente a la demagogia para despertar la conciencia de una parte importante de la ciudadanía, que todavía no tiene claro lo que significa realmente la “libertad de decidir”. Serán especialmente importantes las explicaciones que dará el ministro de Justicia en su próxima comparecencia ante el Parlamento europeo. La batalla por el valor de la vida y de la dignidad humana, como está demostrando con tesón buena parte de la sociedad, ha adquirido un nuevo vigor en toda Europa, donde parece llegada la hora de sacudir el sopor de una sociedad adormecida por la droga de las ideologías.