La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

“Siguiendo una luz, buscan la Luz”, dijo el Papa de los Sabios de Oriente

1_0_761516Con nuestra estrella solar entibiando la fría y húmeda mañana romana, después de varios días de lluvia intensa, el Obispo de Roma, en el santuario de San Pedro, recordó que los Magos siguiendo una luz buscan la Luz con mayúscula. “La estrella que apareció en el cielo enciende en su mente y en su corazón una luz que los mueve a la búsqueda de la gran Luz de Cristo. Los Magos siguen fielmente esa luz que los inspira interiormente, y encuentran al Señor” explicó.

En la fiesta de la Epifanía, en la que se recuerda la manifestación de Jesús a la humanidad en el rostro de un Niño – dijo Francisco – sentimos junto a nosotros a los Magos, como sabios compañeros de camino. “Su ejemplo nos ayuda a levantar la mirada hacia la estrella y a seguir los grandes deseos de nuestro corazón. Nos enseñan a no contentaros de una vida mediocre, de “pequeño cabotaje”, sino a dejarnos atraer siempre por lo que es bueno, verdadero, bello… por Dios, ¡que todo esto lo es de modo cada vez más grande! Y nos enseñan a no dejarnos engañar por las apariencias, por aquello que para el mundo es grande, sapiente, potente. No hay que detenerse allí. No hay que contentarse con la apariencia, la fachada. Es necesario ir más allá, hacia Belén, allí donde, en la sencillez de una casa de periferia, entre una mamá y un papá llenos de amor y de fe, resplandece el Sol que ha nacido de lo alto, el Rey del universo. Siguiendo el ejemplo de los Magos, con nuestras pequeñas luces, busquemos la Luz”.

El Vicario de Cristo explicó que en el recorrido de los Magos de Oriente está simbolizado el destino de cada hombre, porque nuestra vida es un caminar hacia Jesús, Luz del mundo. Tenemos dos grandes libros que nos orientan en la peregrinación: el libro de la creación y el libro de las Sagradas Escrituras. Y exhortó especialmente a escuchar el Evangelio, leerlo, meditarlo y hacerlo nuestro alimento espiritual nos permite encontrar a Jesús vivo, hacer experiencia de Él y de su amor.

El Sucesor de Pedro indicó que, como refiere el Evangelio, cuando llegaron a Jerusalén los Magos perdieron por un momento la vista de la estrella. En particular, su luz está ausente en el palacio del rey Herodes: aquella morada es tenebrosa, allí reinan la oscuridad, la difidencia, el miedo. “Herodes, en efecto, se muestra desconfiado y preocupado por el nacimiento de un Niño frágil que él siente como un rival. En realidad Jesús no ha venido a derrocarlo a él, miserable fantoche, ¡sino al Príncipe de este mundo! Sin embargo, el rey y sus consejeros sienten que peligran las estructuras de su poder, temen que se inviertan las reglas del juego, que se desenmascaren las apariencias. Todo un mundo construido sobre el dominio, sobre el éxito y sobre el tener, ¡se pone en crisis por un Niño! Y Herodes llega hasta asesinar a los niños”, dijo el Papa y explicó que “los Magos supieron superar ese peligroso momento de oscuridad ante Herodes, porque creyeron en las Escrituras, en la palabra de los profetas que indicaba en Belén el lugar del nacimiento del Mesías. De este modo escaparon del entumecimiento de la noche del mundo, retomaron el camino hacia Belén y allá vieron nuevamente la estrella, experimentando «una inmensa alegría» (Mt 2, 10)”.