Cuando no se adora a Dios, se adoran otras cosas. Dinero y poder son ídolos que a menudo ocupan el puesto de Dios (Francisco)

El frágil vuelo de los pájaros, de Christie Watson

Clasificación: Novela

Precio: 19,95 €

Editorial: Alevosía / Siruela

 

Más de una vez he intentado desentrañar el misterio que se produce en los paises del tercer mundo. Me refiero a la pregunta de ¿cómo es posible que personas que tienen muy poco, menos de lo que aquí se consideraría necesidades mínimas, puede ser feliz mientras los todopoderosos occidentales están todo el día de mal humor? Es más, parece que el dinero fuera inversamente proporcional a la felicidad, cuando casi todos opinamos que es directamente proporcional. Es decir, a más dinero, más felicidad.  El frágil vuelo de los pájaros, de Christie Watson

La autora del libro, Chirstie Watson, trabaja como enfermera pero a raíz de un curso de creatividad se animó a escribir una novela que rinde homenaje a su compañero –nigeriano y musulmán- Tanto se ha metido la autora en aquel mundo que parece escrito más por una autora africana que europea.

Para los amantes de la lengua y de la literatura el libro aporta información relativa a las lenguas en contacto de la zona, con referencias a las distintas lenguas que se hablan, entre ellas, el inglés pidgin, o corrompido y el inglés puro.

En definitiva, nuestra propuesta de hoy, El frágil vuelo de los pájaros, de Christie Watson –Editorial Siruela / Alevosía- supone una ola de aire cálido que nos transportará a la dura vida de una aldea africana. De hecho, hay un paralelismo bíblico ya que los protagonistas del libro viven en Allen Avenue, en  la zona rica de la ciudad con todo tipo de comodidades. Al descubrirse la infidelidad paterna, Blessing –protagonista y narradora de esta historia- y su hermano –Ezikiel-, sufren el destierro de aquel paraiso para ir con su madre al África profunda.

Esta narradora de doce años destila un cariño por su hermano y por su abuela que desborda lo habitual en la literatura. No se trata de un cariño ñoño o pasteloso, sino un cariño que nos hace tomar consciencia de la madurez de la infancia en este tipo de paises.

Sobre el hermano de nuestra protagonista, Ezikiel, diremos que redobla sus dificultades al ser alérgico a los frutos secos en un país en el que es vital freir la carne o el pescado antes de comerlo, y en donde, para esos menesteres, se emplea el aceite de cacahuete.

Se trata de una novela que no nos chocará salvo por los nombres y algún tecnicismo lingüístico ya que la leeremos como una historia de padres, hijos y abuelos. Sin embargo, la ambientación nos transportará y nos ayudará a evadirnos a zonas y modos de vida que poco tienen que ver con nuestros usos y costumbres. Quizás encontremos algún alma viajera que se anime a visitar la zona, aunque la novela no miente al retratar el peligro de este tipo de paises.

Formalmente, estamos ante una novela canónica en cuanto a tamaño, peso, tipo de letra, número de páginas y presentación. Me gustan los nuevos diseños de Alevosía con dibujos muy coloridos, tapa blanda, flexible y brillante, y papel ligero que guarda respeto al medio ambiente. En la cubierta, una niña de color juega a las sombres chinescas con las manos mientras imita el vuelo de los muchos pájaros multicolores que poblan el cielo. Que la disfruten.

 

 

 

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura