La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

522 mártires beatificados

En Tarragona, la Iglesia en España realizó la mayor beatificación masiva de su historia: 522 mártires, entre religiosos, sacerdotes y laicos, durante los años treinta del siglo pasado. Participaron además de unas 30 mil personas, 104 obispos, ocho cardenales, 1.386 sacerdotes, 2.720 religiosos y casi cuatro mil familiares de los mártires.carlos corral

Como representantes de la Iglesia Ortodoxa Rusa, asistieron el Rector de del Santuario de los Nuevos Mártires de Butovo/Moscú, Kirill Kaleds, y el oficial del Patriarca de Moscú, sacerdote Alexei Kikares, quienes explicaron que “los millares de mártires que, con su sangre, han regado Rusia durante las persecuciones del régimen soviético, son aun más recientes que los mártires de España: la Iglesia española empezó a beatificar a sus mártires 50 años después de que ocurrieran sus muertes; la iglesia rusa sólo cuando habían pasado 10 años de estos sucesos”.

1.- Unos quinientos mártires, asesinados por su fe.

Así lo manifestó el Papa Francisco en Roma, al medio día en el ángelus: «Hoy en Tarragona, España, serán proclamados beatos unos quinientos mártires, asesinados por su fe durante la guerra civil española, de los años treinta del siglo pasado. Alabemos al Señor por estos testimonios llenos de coraje, y por su intercesión supliquemos de liberar al mundo de toda violencia».

La misa de canonización, iniciada a mediodía en el Complejo Educativo de Tarragona fue presidida por el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato; el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco, y el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol.

2.- «Los mártires son del Señor,
pertenecen a la victoria del Señor, no a la de los hombres. Son un anuncio de paz y de reconciliación. Es simplemente la Iglesia —indicó el arzobispo Pujol— que, retomando la tradición desde los primeros siglos, no puede olvidar a aquellos que murieron por causa del Señor y del evangelio».
La celebración se ha realizado en Tarragona porque allí fue el número mayor de mártires, 147, entre los cuales el obispo auxiliar de Tarragona, Manuel Borrás. Las 522 canonizaciones están agrupadas en 33 causas diversas.
Entre ellos había algunos no españoles: 3 franceses, 1 cubano, 1 colombiano, 1 filipino y 1 portugués y también 7 laicos.
El cardenal arzobispo de Barcelona, en un tuit, define a los canonizados como ‘hombres y mujeres que dieron la vida por la fe. Mártires del 36. Murieron perdonando. Son testimonios de fraternidad y reconciliación’.

3.- Mensaje del Papa Francisco.
El mensaje fue de tres minutos de duración.
“Queridos hermanos y hermanas, buenos días.
Me uno de corazón a todos los participantes en la celebración, que tiene lugar en Tarragona, en la que un gran número de Pastores, personas consagradas y fieles laicos son proclamados Beatos mártires.
¿Quiénes son los mártires? Son cristianos ganados por Cristo, discípulos que han aprendido bien el sentido de aquel «amar hasta el extremo» que llevó a Jesús a la Cruz. No existe el amor por entregas, el amor en porciones. El amor total: y cuando se ama, se ama hasta el extremo.
En la Cruz, Jesús ha sentido el peso de la muerte, el peso del pecado, pero se confió enteramente al Padre, y ha perdonado. Apenas pronunció palabras, pero entregó la vida. Cristo nos «primerea» en el amor; los mártires lo han imitado en el amor hasta el final.

Dicen los Santos Padres: ¡«Imitemos a los mártires»!. Siempre hay que morir un poco para salir de nosotros mismos, de nuestro egoísmo, de nuestro bienestar, de nuestra pereza, de nuestras tristezas, y abrirnos a Dios, a los demás, especialmente a los que más necesitan”.

Concluyendo con el Papa: “Imploremos la intercesión de los mártires para ser cristianos concretos, cristianos con obras y no de palabras; para no ser cristianos mediocres, cristianos barnizados de cristianismo pero sin sustancia, ellos no eran barnizados eran cristianos hasta el final, pidámosle su ayuda para mantener firme la fe, aunque haya dificultades, y seamos así fermento de esperanza y artífices de hermandad y solidaridad. Y les pido que recen por mí. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide”.

Referencia bibliográfica: (Zenit.org.13-10-13)