La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Carta de despedida del Papa al cardenal Bertone

«Le ha llegado el momento, querido hermano de «pasar el testigo » en el servicio a la Secretaría de Estado . Por lo tanto, quiero unirme espiritualmente a Usted en la acción de gracias a Dios por todo lo bueno que le ha permitido hacer en este papel tan delicado y difícil. La memoria de Santa Teresa de Jesús, que celebramos en esta fecha, invita a fijar la mirada en Dios : «Nada te turbe, – nos dice la grande santa de Ávila – nada te espante , quien a Dios tiene nada le falta » .
En esta ocasión siento la necesidad de expresar mi profundo agradecimiento por la dedicación con que se ha prodigado en los últimos siete años; y lo hago también en nombre del amado Papa Benedicto XVI, que la llamó desde Génova, donde era arzobispo, para volver a Roma y confiarle el cargo de Secretario de Estado suyo, el 15 de septiembre de 2006, y por lo tanto también el de Camarlengo de la Santa Iglesia Romana. Siete años de intenso trabajo, vividos con gran generosidad y espíritu de servicio. También yo he podido servirme, hasta el día de hoy, de su colaboración experta.
Hay un aspecto por el que deseo expresarle mi agradecimiento de una manera particular, y es su fidelidad al espíritu de Don Bosco; el espíritu salesiano, que ha sido capaz de mantener y atestiguar incluso absorbido por las múltiples tareas vinculadas a la tarea de ayudar al Sucesor de Pedro. Con el espíritu emprendedor y de amor al Papa que caracteriza a los hijos de San Juan Bosco, ha desempeñado siempre con entrega su tarea de guía de las relaciones internacionales de la Santa Sede , tan importante en el ejercicio del ministerio del Obispo de Roma. Al mismo tiempo, no se ha cansado de llevar el Magisterio pontificio y la Bendición Apostólica por doquier: países, diócesis , parroquias , universidades , instituciones , asociaciones. La Virgen Auxiliadora ha estado cerca de Usted y siempre le ayudó en este valioso ministerio. Que por su intercesión maternal obtenga las recompensas y gracias celestiales que más desea su corazón. Y como prenda de paz y de alegría espiritual le imparto de todo corazón mi bendición que se extiende con sincera gratitud también a sus colaboradores y a sus seres queridos».