La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Católicos y judíos, unidos por la Palabra

 

Desde el pasado domingo se celebra en Madrid una nueva reunión del Comité de Enlace Judeo-Católico, que este año se dedica al análisis de los retos de la religión en la sociedad contemporánea. Estos encuentros se iniciaron en Toledo en el ya lejano 1978 y pretenden estrechar lazos humanos, y sobre todo, poner de manifiesto la estrecha cercanía religiosa que parte de nuestro común origen y de compartir los Diez Mandamientos como regla de conducta. En el acto de inauguración se destacó, precisamente, que católicos y judíos están unidos en la lucha contra el racismo, la violencia, la intolerancia religiosa y el declive de los valores éticos y morales de la sociedad de hoy.

Como fondo del encuentro se han citado dos aspectos clave que la Iglesia mantiene permanentemente vivos: la declaración “Nostra Aetate” del Concilio Vaticano II que proclama el respeto hacia las demás religiones no cristianas y la reiterada afirmación del Papa Francisco, recordada hace ton solo unos días, de que un cristiano no puede ser antisemita. El cardenal Rouco Varela intervino para evocar la beatificación de 522 mártires del Siglo XX que acababa de celebrarse en Tarragona, poniendo aquellos hechos en relación con el Holocausto judío, cuya causa profunda se encuentra en las ideologías ateas, racistas y nihilistas “que conducen a un indisimulado desprecio del hombre”. Como señalaba el Papa al recibir días atrás a la comunidad judía de Roma, es necesario mantener siempre alerta la atención para que no vuelvan, bajo ningún pretexto, la intolerancia y el antisemitismo en ninguna parte del mundo.