La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Unidad y diversidad en la Iglesia: Papa Francisco

Carlos Corral. Analista Político Internacional.- El miércoles, 9 de octubre de 2013, la audiencia general de la mañana se llevó a cabo en la Plaza de San Pedro bajo una constante lluvia. Recogemos los párrafos claves de Papa Francisco.  carlos corral

¿En qué sentido decimos que la Iglesia es católica? Yo diría que en tres sentidos básicos.

1. El primero. La Iglesia es católica porque es el espacio, la casa en la que se anuncia la fe entera, en la que la salvación que Cristo nos trajo se ofrece a todos. La Iglesia nos hace encontrarnos con la misericordia de Dios que nos transforma, por que en ella está presente Jesucristo, que le da la verdadera confesión de fe, la plenitud de la vida sacramental, la autenticidad del ministerio ordenado. En la Iglesia cada uno de nosotros encuentra lo que es necesario para creer, para vivir como cristianos, para ser santos, para caminar en todo lugar y en cada época.

2. Un segundo significado: la Iglesia es católica porque es universal, se extiende por todo el mundo y proclama el Evangelio a todos los hombres y mujeres. La Iglesia no es un grupo de elite, no solo para unos pocos. La Iglesia no tiene límites, es enviada a todas las personas, a toda la humanidad. Y la única Iglesia está presente incluso en las partes más pequeñas de la misma.

Todo el mundo puede decir: en mi parroquia está presente la Iglesia Católica, porque también esa parte de la Iglesia universal, también esta tiene la plenitud de los dones de Cristo, la fe, los sacramentos, el ministerio; está en comunión con el obispo, con el papa y está abierta a todos, sin distinción.

3. Una tercera y última reflexión: la Iglesia es católica, porque es la «casa de la armonía», donde la unidad y la diversidad hábilmente combinan entre sí para ser riqueza. Pensemos en la imagen de la sinfonía, que significa acuerdo, armonía, diferentes instrumentos que tocan juntos; cada uno conserva su timbre inconfundible y sus características de sonido se unen por algo en común. Luego está el que guía, el director, y en la sinfonía que se ejecuta todos suenan juntos en «armonía», pero no se borra el timbre de cada instrumento; ¡la peculiaridad de cada uno, de hecho, es aprovechada al máximo!

Es una bella imagen que nos dice que la Iglesia es como una gran orquesta en la que hay variedad. No todos somos iguales y no debemos ser todos iguales. Todos somos diversos, diferentes, cada uno con sus propias cualidades. Y esa es la belleza de la Iglesia: cada uno trae lo propio, lo que Dios le dio, para enriquecer a los demás.

¿Cómo vivo en la Iglesia? Cuando voy a la iglesia, ¿es como si fuera al estadio, a un partido de fútbol? ¿Es como si estuviera en el cine? No, es otra cosa. ¿Como voy a la iglesia? ¿Cómo acojo los dones que la Iglesia me da, para crecer, para madurar como cristiano? ¿Participo en la vida de comunidad o voy a la iglesia y me encierro en mis problemas aislándome del otro? En este primer sentido, la Iglesia es católica porque es la casa de todos. Todos son hijos de la Iglesia y todos están en esta casa.

Concluyendo con el Papa: La vida de la Iglesia es variedad, y cuando queremos imponer esta uniformidad sobre todos, matamos los dones del Espíritu Santo. Oremos al Espíritu Santo, que es el autor de esta unidad en la variedad, de esta armonía, para que nos haga cada vez más «católicos», es decir, ¡en esta Iglesia que es católica y universal! Gracias.

Referencia bibliográfica: traducción: José Antonio Varela V, [Zenit.org.]