La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

“Nuestros retos y convicciones son comunes, también nuestras acciones”

Madrid acoge esta semana la 22 del Comité de Enlace Judeo-Católico (ILC). Desde ayer, domingo, y hasta el jueves día 17, representantes del mundo judeo-católico analizan “Los retos para la religión en la sociedad contemporánea”, lema del encuentro de este año, que comenzó su historia en el año 1978. Participaron en el acto inaugural el Cardenal Kurt Koch, Betty Ehrenberg, presidenta del Comité Internacional Judío para las Consultas Interreligiosas (IJCIC); rabinos y miembros de la delegación internacional judía; Ángel Llorente, director general de Cooperación Jurídica Internacional y Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia;  Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España; rabino Moisés Bendahan; y obispos y miembros de la delegación católica española. 

El Cardenal Kurt, presidente de la Pontificia Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo fue el encargado de abrir el acto y recordó que la primera vez que se celebró este encuentro judeo-católico fue en el año 1978 en la ciudad de Toledo. En este sentido reconoció que pese a que en España “la comunidad judía no es muy numerosa” existe un diálogo interreligioso “que no debería olvidarse sino revitalizarse”. Así, habló de las tradiciones religiosas que están “amenazadas por la secularización” y frente a ello, los católicos y judíos tienen la “tarea común de dar testimonio del Dios único”.

También puso de manifiesto que “un cristiano no puede ser antisemita” sino que ambos son víctimas de la creciente secularización, la intolerancia y el relativismo que no respeta los límites morales.

Por su parte, Betty Ehrenberg, presidenta del Comité Internacional Judío para las Consultas Interreligiosas (IJCIC), sostuvo que judíos y católicos comparten la lucha contra el racismo, la violencia en la fe y el declive en los valores éticos y morales en la sociedad de hoy. Además, señaló que el terrorismo “ha atacado a ambas comunidades” y lamentó que se haya producido un “aumento de la intolerancia”.

El rabino Moisés Bendahan, invitó a “ver al que tenemos enfrente como un hermano” y a hacer todo lo posible por mantener una “relación de armonía y fraternidad, sustentada en valores éticos comunes”. Y el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Isaac Querub, habló del texto Nostra Aetate y dijo que se trata de un documento universal, aprobado hace 50 años pero que a día de hoy “no ha envejecido”. “Es una concisa declaración de las relaciones judaísmo- cristianismo”, señaló, en la que se reconocen los “derechos de las minorías”.

Asimismo, citó al cardenal Tarancón por haber creado en 1972 el centro de Estudios Judeo-Cristiano así como a Juan Pablo II y Benedicto XV por sus constantes visitas a sinagogas y viajes con el fin de fomentar el diálogo entre religiones. “Nuestros retos y convicciones son comunes, también nuestras acciones”, dijo.

El último en intervenir fue Ángel Llorente, director general de Cooperación Jurídica Internacional y Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia, departamento responsable de que las personas que viven en España puedan ejercer su derecho a la libertad de religiosa, reconocida en la Constitución Española.

A su juicio, “la religión se concibe como un derecho”, afirmó y habló del “pluralismo religioso que ha de ser considerado como expresión natural de la libertad de las personas”. Y es que “la diversidad religiosa, debería ser vista con normalidad”, basándose en la “tolerancia, la ética y el respeto”.