La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Consejo de Estado avala la necesidad de reformar la asignatura de Educación para la Ciudadanía

libros_epcEsta semana ha saltado a algunos medios de comunicación parte del contenido del dictamen del Consejo de Estado sobre el anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). En un comunicado CONCAPA advierte que estos medios sólo señalan “tendenciosamente” aquellos aspectos que parecen ir en contra del proyecto, y en particular lo referido a la Educación para la Ciudadanía (EpC).Ante estas informaciones, CONCAPA manifiesta que “continúa manteniendo su oposición a la imposición de la EpC, con este Gobierno como con los anteriores. En primer lugar, porque resulta innecesaria y únicamente sirve para restar horas lectivas más que necesarias en la situación actual de nuestro sistema educativo. Segundo, porque los valores cívicos y éticos –si realmente va a responder a ellos- no son patrimonio exclusivo de una materia, sino que deben impregnar todo el sistema y estar presentes de forma permanente durante la formación de los alumnos, del mismo modo que lo están en el hogar si los padres ejercen su principal responsabilidad en la educación de sus hijos, de la que las Administraciones y los centros escolares son meros colaboradores”.Por otra parte, subraya que “tras el estudio del dictamen del Consejo de Estado, concluimos que dicho órgano avala la necesidad de reformar la EpC, y que también reconoce a las familias el derecho al acceso a una plaza escolar concertada, afirmando también que la educación diferenciada no choca con las políticas de promoción de la igualdad entre sexos”.

Así, pone de manifiesto que el Consejo de Estado dictamina “favorablemente” que “EpC tan solo se imparta en el cuarto curso de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, debiendo tener como objetivo el aprendizaje de los valores democráticos y de la participación democrática, con el fin de preparar a los alumnos para una ciudadanía activa; es decir, la adquisición de competencias que garanticen conocimientos, capacidades y actitudes en relación con la democracia, la justicia y la igualdad, pudiendo el Estado fijar su contenido. El Consejo de Estado se manifiesta partidario de separar Filosofía y Ciudadanía”.

Cuestión lingüística

Respecto a la cuestión lingüística, CONCAPA “por más que se rechace la fórmula de que las Administraciones deban correr con el gasto de un colegio para garantizar la formación en la lengua elegida por las familias, no es menos cierto que el dictamen parece respaldar este derecho y, por tanto, no se opone a que se garantice su pleno ejercicio por los padres”. Es más, “apunta a la utilización de cualquier medio legal y legítimo para que la lengua vehicular pueda ser elegida libremente y sin imposiciones por las familias. Es decir, que en todo caso resulta factible limitar los abusos que se comenten en determinadas Comunidades Autónomas al imponer una única lengua cooficial en detrimento de otra”.

Por otro lado, CONCAPA se felicita porque los contenidos esencialmente educativos de la LOMCE no parece que hayan sido cuestionados por el Consejo de Estado, “que avala así la flexibilidad del sistema y su estructura, especialmente importante en la educación secundaria obligatoria, lo que sin duda puede contribuir decisivamente a la reducción del fracaso escolar y del abandono temprano, verdaderos problemas de nuestro sistema educativo”.

Finalmente, en relación con la educación diferenciada, “el Consejo de Estado no se opone a la financiación pública de los centros que opten por este modelo pedagógico, señalando únicamente, al parecer, la necesidad de una justificación objetiva y razonable, así como la concreción de medidas para el fomento de la igualdad. CONCAPA considera que no existe nada más objetivo y razonable que la libre decisión de las familias al optar por un modelo pedagógico que la comunidad internacional –incluidas sus principales organizaciones políticas- no considera discriminatorio. Baste recordar, además, que no son pocos los sistemas educativos del mundo occidental que permiten este tipo de centros no sólo de titularidad privada, sino también de carácter público”.