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SE PERFILA UN FUTRO CADA VEZ MAS DRAMATICO

Alarmante descenso de la población española mientras aumenta el número de abortos, en una espiral suicida que acentúa la crisis económica

fotonoticia_20130422120804_500La población española ascendía a 47.059.533 habitantes a 1 de enero de 2013, lo que supone una disminución de 205.788 personas respecto a la misma fecha de 2012, según el avance de resultados del Padrón Municipal difundido por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es la primara vez que la población española disminuye desde que en 1998 comenzaron a publicarse las cifras oficiales de población provenientes de la revisión padronal a 1 de enero. Estos datos, según los analistas, vienen a agravar la situación económica en la medida que la disminución de la población hace disminuir el consumo, hecho que se acentúa aún más con las políticas antrinatalistas que se derivan de la escasa protección de las familias numerosas y, sobre todo, de la legalización del aborto libre que priva a la sociedad de más de cien mil nuevos habitantes cada año.

Precisamente estos días ha aparecido en la librerías españolas un libro titulado “El suicido demográfico de España” del que es autor el consultor de estrategia empresarial Alejandro Macarrón, según el cual existe un dramático déficit de nacimientos en España mientras envejece rápidamente la población por falta de savia nueva. Lo más preocupante de esta situación deriva de la tasa de natalidad lo que, según declaraciones de Macarrón al diario “ABC” nos sitúa en una espiral de la muerte como pueblo de la que solo saldremos si repunta la natalidad. En este sentido señala también que la crisis económica se acentuará a medida que  el descenso de la natalidad hace bajar el consumo mientras aumenta el gasto para el pago de los pensionistas y la atención sanitaria a los mayores. El índice de natalidad se sitúa actualmente por debajo del 1 por ciento de la población sin que ningún partido político se atreva a propiciar la natalidad; muy al contrario, algunos, como los agrupados en las formaciones de izquierda, tiene como meta la destrucción de la familia natural. Se añade a ello la ceguera de esa izquierda que ha decidido considerar el aborto terapéutico como un derecho de la mujer, de manera que cada año se registran más de 110.000 muertes de bebés por esta causa, lo que acentúa aún más la espiral demográfica suicida que denuncia Macarrón en su libro.

En los últimos quince años, el aumento de población en España había estado impulsado, fundamentalmente, a la inscripción de extranjeros, cuya cifra pasó de 923.879 en el año 2000 a 5.747.734 en 2010. Sin embargo, en los últimos años, esta tendencia ha ido cambiando hasta el punto de que en 2011 las inscripciones netas de extranjeros fueron negativas (-15.229) y en 2012 lo han vuelto a ser, y en mayor cuantía (-216.125).

Así, frente a un aumento del número neto de españoles empadronados de 10.337 personas (0,02%) en 2012, el número de extranjeros descendió el año pasado en 216.125 (un 3,8% menos). Entre estos últimos, los pertenecientes a la UE-27 disminuyen en 90.639 (hasta un total de 2.352.978 personas), mientras que los no comunitarios se reducen en 125.486 personas (situándose en 3.167.155).

Esta disminución en el número de extranjeros inscritos en el padrón ha provocado que, por primera vez, la población española haya descendido en su conjunto. De total de personas empadronadas a 1 de enero de 2013, 41.539.400 tienen nacionalidad española y 5.520.133 son extranjeros, lo que representa el 11,7 por ciento del total de inscritos, mientras que el año pasado la población de extranjeros representaban el 12,1 por ciento.

Por nacionalidades, los mayores descensos en 2012 se dieron entre los ciudadanos de Ecuador (45.951 inscritos menos), Rumanía (28.568 menos) y Colombia (24.984 menos). En términos relativos, entre las nacionalidades con mayor número de empadronados, los mayores descensos de población se dan entre los ciudadanos de Ecuador (un 14,9% menos), Argentina (10,8% menos) y Perú (-10,6% menos).

Mientras, el año pasado aumentó el número de inscritos en el padrón de China (3.647 más), Pakistán (730) e Italia (246). También en términos relativos aumentan estos tres grupos: China (un 2,1%), Pakistán (un 0,9%) e Italia (un 0,1%). Pese a esta variaciones, el ranking de extranjeros habitantes en España lo sigue encabezando los rumanos (868.635, el 15,7% de extranjeros), marroquíes (787.013, 14,3% de extranjeros), británicos (383.093, 6,9% de extranjeros) y ecuatorianos (262.223, 4,8% de extranjeros). Por grupos de países, los más numerosos son los ciudadanos de la UE-27, que representan el 42,6 por ciento del total de extranjeros. Le siguen los de América del Sur, que suponen un 21,1 por ciento del total.

Mayores e 45 años

El 49,2 por ciento del total de inscritos en el padrón son hombres y el 50,8 por ciento son mujeres. Entre los españoles hay más mujeres (51,1%), mientras que entre los extranjeros predominan los hombres (51,5%). Además, por edades, el 15,9 por ciento de la población tiene menos de 16 años, el 40,2 por ciento tiene entre 16 y 44 años y el 43,9 por ciento tiene 45 o más años.

Por nacionalidad, el INE destaca la diferencia en el grupo de 16 a 44 años. Así, mientras que los empadronados españoles de estas edades representan el 37,7 por ciento del total, el porcentaje se eleva al 58,8 por ciento en el caso de los extranjeros. Las edades medias más altas entre las nacionalidades predominantes se dan en los ciudadanos británicos (52,0 años), alemanes (50,7) y franceses (41,7). Por el contrario, las más bajas corresponden a los ciudadanos marroquíes (28,2 años), pakistaníes (29,5) y chinos (29,5).

El 85,9 por ciento de la población empadronada ha nacido en España y el 14,1 por ciento en el extranjero. Por nacionalidad, el 96,2 por ciento de los españoles ha nacido en España, mientras que en el caso de los extranjeros esta cifra es del 8,4 por ciento.