La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El aborto es un drama, nunca un derecho

Ante la inminencia de que el PP presente su prometida propuesta de reforma de la ley del aborto, el PSOE lanzó ayer en el Congreso una campaña nacional de movilización pro-abortista. Los socialistas volvieron a echar mano del insulto, acusando al Gobierno de posiciones ultraderechistas y de someterse a la Conferencia Episcopal. Son palabras irresponsables que envenenan la convivencia y que los socialistas deberían erradicar de una vez por todas de su vocabulario. Pero lo más triste es la insensibilidad que denota esa actitud. Cada año son sacrificados más de 100 mil seres humanos en España antes de nacer. Es un auténtico drama, y no verlo sólo se explica por ceguera ideológica.

Pero es que además es falsa la contraposición entre los derechos del niño y los de la mujer. Si existe en España un fuerte movimiento pro-vida es porque la mayoría de madres que se plantean abortar lo hacen forzadas por múltiples circunstancias, y apenas nadie, salvo estos grupos, les ofrece ayuda. Resulta repugnante que el principal partido de la oposición enmascare las presiones que sufren esas mujeres bajo el eufemismo de «derechos sexuales y reproductivos», en lugar de volcar sus esfuerzos en ayudarles a ejercer su derecho a la maternidad. Ni se entiende tampoco que, en pleno siglo XXI, la izquierda reivindique el derecho a eliminar una vida humana por ser portadora de alguna discapacidad.