La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

#prayforboston

La barbarie del terror se ha hecho presente de nuevo en Estados Unidos. En esta ocasión ha golpeado a Boston, en lo que parece ser un atentado terrorista que se ha llevado por delante la vida de tres personas, entre ellas un niño de ocho años, y ha dejado malheridas a otras 140, algunas de extrema gravedad. Es verdad que en estos mismos días, en otros lugares del mundo como Siria e Irak, se están produciendo atentados que desgraciadamente no están de la misma manera en el foco de la opinión pública, pero eso no quita un ápice de gravedad a lo ocurrido en Boston.

Solo desde la sinrazón y el odio se pueden colocar bombas, buscando un daño masivo en una concentración multitudinaria de gente como es un maratón deportivo. La libertad está una vez más en el punto de mira. Acontecimientos tan trágicos como éste nos recuerdan que el mal existe y que la vida es frágil, y desde esa plena conciencia nos estimulan a trabajan en favor del bien. En medio del caos, de nuevo los servicios de emergencia y la respuesta cívica de la población norteamericana fueron ejemplares. En las redes sociales, sin complejo alguno, la etiqueta #prayforboston se convirtió en pocas horas en tendencia mundial y no de forma virtual, sino real: millones de personas pusieron una luz en la noche oscura. La luz de la verdad, sostenida por la oración. Ante el mal, no hay mejor reacción posible, ni mayor consuelo, ni mejor esperanza.