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El P. Theodoro: “Colaborar con Obras Misionales Pontificias es apoyar a la Iglesia en su obra misionera”

Durante la presentación en rueda de prensa la Jornada por las Vocaciones Nativas 2013, que este año se celebrará el domingo día 21 de abril con el lema “Vocaciones nativas… Señal de esperanza”, el Director de Obras Misionales Pontificias de  España, Mons. Anastasio Gil, comentó la jornada de este año, que se une a la de la Jornada Mundial por las Vocaciones Nativas, del día 28. Para ello, han comparecido el Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios, Universidades y Vocaciones Nativas, Ángel Pérez Pueyo, y tres sacerdotes de tres continentes distintos: Soledad Pavón, juniora argentina de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia; Theodore Kanyiki, sacerdote diocesano de la República Democrática del Congo; y Thomas Zhang, diácono diocesano de China, incardinado en la Diócesis de Pamplona y Tudela.  omp

 

Anastasio Gil explicó brevemente que este año la campaña se une a la de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones Nativas, que se celebrará el 28 de abril. Se ha hecho así, explicó “para que sea una jornada intensamente misionera” y para invitar a todos a “focalizar la ayuda en las vocaciones más necesitadas”. “Esa oración por las vocaciones se concreta por la vocación de toda la Iglesia”, dijo.

 

Por su parte, Ángel Pérez Pueyo, señaló que “el mejor signo es el de la comunión, la unidad, desde la misma Casa y para todos”. “La Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones con la de las Vocaciones Nativas busca compartir una misma mirada, ofrecer un subsidio que desde ayer comenzó en colegios, parroquias y movimiento… Sentir que estas vocaciones no caen del cielo sino de un lugar concreto y a un lugar determinado”. Y es que “una Iglesia se consolida cuando verdaderamente le hacen hijos que entregan su vida al servicio del Reino”.

 

Testimonios de China, República Democrática del Congo y Argentina

Soledad Pavón es religiosa y procede de Corrientes, una población a mil kilómetros de Buenos Aires. De América Latina proceden el 50 % de los católicos y allí han surgido muchas vocaciones. Soledad Pavón destacó “el carisma misionero de evangelización donde se necesite, la universalidad y el trabajo por la unidad de la Iglesia”.

 

Theodore Kayiki nació en la República Democrática del Congo. En la actualidad se está formando en la Universidad de San Dámaso, en Madrid, para poder regresar a su país a “dedicarme al trabajo con los niños. Es un mundo maravilloso pero también descuidado”. “La familia es el núcleo de la educación. Allí aprendí a querer a Dios”, manifestó este sacerdote, ordenado en marzo de 2004.

 

“Las vocaciones surgen como un don, es el Señor el que llama. Uno tiene que dar una respuesta”, comentó, al tiempo que subrayó que “si no se valora la pastoral de los niños, no se puede mejorar”. “A los fieles les digo: El P. Theodoro es fruto de las OMP. No puede vivir sin la colaboración de las OMP. Tenemos que trabajar para tener a otros seminaristas, se necesitan. Hay más gente que necesita de su ayuda. Hacer don de OMP es también apoyar a la Iglesia en su obra misionera”.

 

El testimonio más estremecedor lo relató Thomas Zhang, sacerdote chino, quien explicó que no podía mostrar su rostro a los medios porque en China “la Iglesia es clandestina o perseguida”, aunque matizó que él prefiere llamarla “católica, fiel”. Comenzó destacando cómo la figura de su madre había sido “central” en su vocación porque desde pequeño le llevaba antes del amanecer a una casa particular a rezar. Cuando encontró su vocación permaneció más de seis meses en una casa junto con otros 10 seminaristas y un formador “sin poder salir para no llamar la atención del régimen”.

 

“Vivíamos como una fraternidad porque somos hermanos. Por razones de seguridad abandonamos la casa y fuimos a otra casa y así durante más de dos años, con una vida escondida como la Sagrada Familia”, comentó. Llegó a España después de varios intentos por conseguir un pasaporte que le denegaban por el mero hecho de ser católico, fue acogido en la Diócesis de Pamplona y Tudela, donde el Obispo de la ciudad, Mons. Paco Pérez, le ordenó diácono hace poco más de un mes. “Volveré a mi tierra a servir”, aseguró y añadió que “España es de tradición católica y por esta razón me han enviado aquí, para formarme bien y volver a formar a los demás”.

 

En cuanto a la situación actual de la Iglesia católica en China, señaló que “no hay mucha relación con la Iglesia oficial porque por medio está el Estado. No es que no queramos salir a la luz, es que no podemos”.