La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Portugal, hora de corregir

En las últimas horas Bruselas ha advertido a Portugal que sería un error alejarse de los ajustes exigidos por la troika  a cambio del rescate que se hizo del país en 2011. No parece que la Unión Europea tenga especiales razones para temer nada. El primer ministro Passos Coehlo ha dejado claro que va a cumplir con los objetivos de ajuste aunque el Tribunal Constitucional haya anulado algunos de los recortes.

El Gobierno conservador de Coehlo ha aplicado con celo el programa de la troika. Pero hasta en Bruselas se reconoce ya que las medidas que se le han exigido a Portugal pueden haber sido excesivas. En el próximo Ecofín, de hecho, se van a estudiar las condiciones del préstamo de 78.000 millones que recibió.

El Gobierno luso ha sido disciplinado. Portugal ha mostrado clara voluntad de cumplir y ha aceptado con paciencia la severísima medicina que se le ha aplicado. No estamos hablando de Grecia. El sufrimiento social del país vecino ha aumentado de forma considerable y se están creando nuevas bolsas de pobreza. Esta es una nueva ocasión para que la Comisión y el FMI revisen su política. Hay cosas que se han hecho mal: no se puede sofocar el futuro crecimiento con un rigor excesivo. No conviene cometer más errores  y sembrar el recelo y la desconfianza, como ha sucedido tras el rescate a Chipre.