La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Monseñor Barrio recuerda que la vida es “sagrada e inviolable” y que el “no matarás” es un compromiso a favor del hombre

Con motivo de la Jornada por la Vida 2013, Mons. Julián Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela, ha hecho pública una carta pastoral, titulada “Humano desde el principio”. En ella, recuerda que “el embrión constituye la primera etapa de una vida naciente, y se constituye en el momento en que existe un ente biológico con capacidad genética propia y suficiente para iniciar su desarrollo ontológico autónomo”. Y que la Iglesia indica que “sólo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término”. En consecuencia, “nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente, sea feto o embrión, niño o adulto, anciano, enfermo incurable o agonizante. Nadie además puede pedir este gesto homicida para sí mismo o para otros confiados a su responsabilidad ni puede consentirlo explícita o implícitamente. Ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitirlo”.  santiago

Por eso, “respetar, defender, amar y servir la vida, a toda la vida humana, es andar el camino para encontrar la justicia, el desarrollo, la libertad verdadera, la paz y la felicidad”. Y, citando la encíclica ‘Evangelium vitae, recuerda que “el ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida”.

“Es necesario, asegura, defender principios trascendentes vinculados a la naturaleza y a la gracia de Dios. La vida como un bien porque es un don del Creador, alcanza su plenitud si sabe hacerse don de amor a Dios y a los hombres. La vida es confiada a la responsabilidad del hombre; es sagrada e inviolable como lo atestiguan las grandes tradiciones religiosas y sapienciales de la humanidad, eco de la voz del Creador, recordando que el hombre no puede disponer de ella arbitrariamente. El ‘no matarás’ es un compromiso a favor del hombre que descubre caminos de respeto, de servicio y de amor a la vida. Es la afirmación de la vida”.
“Anunciemos, celebremos y sirvamos el Evangelio de la vida en las distintas situaciones en que nos encontremos”, exhorta. Y concluye pidiendo que la Virgen “acompañe nuestros esfuerzos a favor de la vida y que el Señor nos conceda la gracia de que vaya creciendo el respeto por el carácter sagrado de la vida. No ahorremos ningún esfuerzo en este sentido”.