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Los fieles madrileños rinden un sentido homenaje al Papa

El presidente de la Conferencia Episcopal en la Misa de Acción de gracias por Benedicto XVI: «Es una hora para la Iglesia extendida por todo el orbe verdaderamente excepcional»

IMG-20130303-WA0001(1)El pasado domingo 3 de marzo se celebró en la Catedral de la Almudena una solemne Misa de Acción de Gracias por el Pontificado de Benedicto XVI. El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, presidió la celebración a la que acudieron multitud de fieles que quisieron mostrar el filial afecto y la profunda gratitud al Santo Padre por su generosa entrega como Pastor de la Iglesia universal.

Las campanas de Iglesia madre de nuestra archidiócesis repicaron para convocar a toda la ciudad a la celebración solemne de la Eucaristía para agradecer la humilde y valiosa labor de Su Santidad a lo largo de estos casi ocho años de Pontificado.

En un ambiente de alegría y emoción, el cardenal recordó en su homilía que desde el pasado 28 de febrero, la sede y oficio de Sucesor de Pedro quedó vacante.

El arzobispo de Madrid recordó con cariño al Papa y afirmó que Benedicto XVI ha ejercido el servicio pastoral “hasta el límite de sus fuerzas». «El Santo Padre no  ha  renunciado a él  por debilidad o  buscando su propio bien, sino el bien común de la Iglesia. Junto al Señor Crucificado, vivió sus ocho años de entrega a todos dentro y fuera de la comunidad eclesial: Una entrega  incansable, sencilla, desprendida, luminosa, la propia de su Vicario en la Tierra».

Tras estas palabras el cardenal Rouco agradeció a Su Santidad, su labor como Pastor y Maestro de la Salvación en Cristo con una limpia y clara transparencia de pensamiento y de vida, con una jugosa fidelidad a la tradición viva de la Iglesia en continuidad creativa con sus predecesores más recientes  -Pablo VI y Juan Pablo II-,  y con una cercanía a nosotros, los hijos de la Iglesia y de la humanidad. “Gracias de corazón, Santidad, por habernos ayudado a enraizar y edificar mas hondamente en Cristo la vida de nuestros jóvenes, nuestra propia vida. Gracias por habernos fortalecido en la firmeza de la fe católica que ha iluminado y confortado a nuestros mayores en la rica y caudalosa trayectoria de nuestra historia bimilenaria en la que nunca se ha perdido la esperanza.

“La Iglesia no es resultado o producto de iniciativas humanas, ni se sostiene ni apoya en el poder del hombre”

El cardenal explicó que ya han comenzado los días de la plegaria fervorosa y perseverante de toda la Iglesia por el nuevo Sucesor de Pedro, un Papa dispuesto a ejercer el “officium amoris” con la entrega del Crucificado y con la alegría del Resucitado. Así, recordó que la Iglesia no es el resultado o producto de iniciativas humanas y que  tampoco se sostiene ni apoya en el poder del hombre ni en su capacidad organizativa ni  en los sistemas jurídicos que pudiera diseñar según su propio arbitrio. El arzobispo de Madrid insistió en que el mundo  interior de la Iglesia, en el que vive y del que vive, proceden del Señor Jesucristo, su Cabeza y Pastor  invisible, su divino Fundador.

Finalmente concluyó su homilía pidiendo a la Virgen por “los electores del nuevo Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Universal”, para que sigamos fielmente la inspiración del Espíritu Santo. “¡Que  toda la Iglesia se deje iluminar y encender por el Espíritu Santo en el amor a Jesucristo y a nuestros hermanos los hombres!”.