La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
LA SITUACION DE LA FAMILIA, TEMA PRIORITARIO

Los cardenales toman su tiempo para abordar, antes del Cónclave, los retos que tiene la Iglesia

1_0_670124La fecha del Cónclave que elegirá al nuevo Papa, es la pregunta del día y uno de los temas más importantes de los más de cinco mil periodistas acreditados en el Vaticano. Desde el 4 de marzo, cuando se iniciaron las llamadas “congregaciones” previas, previstas en la Constitución Apostólica que rige la elección de un Papa los cardenales han ido llegando poco a poco y sin apuro alguno. A día de hoy ya están todos los electores en Roma.

Entre los temas que se abordan en estas reuniones, figura en primer plano la situación histórica, trascendental, que vive la familia lo cual requiere más que un tiempo suficiente para encontrarse, para rezar personalmente y juntos, para dialogar con Dios y con los hermanos del colegio cardenalicio informal y formalmente as como para entrar, poco a poco, en el conocimiento más profundo de la situación y los problemas de la Iglesia y en el conocimiento mutuo, para que madure bien y en profundidad la elección del Pontífice.

Si en el deporte se llama “concentración” al tiempo previo de preparación personal y grupal al encuentro decisivo, cuánto más necesita de tiempo y profundidad un evento como la lección de Papa. Por esto, después de la quinta congregación – el jueves 7 por la mañana- y antes de la oración que realizaron a puertas abiertas en el santuario de san Pedro, ante el altar de la cátedra, delante de Jesús resucitado presente en la Eucaristía, los cardenales entraron en un mayor silencio y concentración, mientras en las “congregaciones” preguntan y se informan suficientemente, entre otras cosas, sobre la actividad de la curia romana y la santa sede.

El jesuita Federico Lombarda, portavoz del Vaticano, a dicho en conferencia de prensa: “Es un camino en el que el Colegio Cardenalicio hace su reflexión para llegar a una decisión, en conciencia, sobre la elección que cada uno debe hacer del Romano Pontífice. En este sentido, la tradición del Conclave y del camino del Conclave es también una tradición de discreción y silencio para tutelar bien la libertad de acercamiento y reflexión de cada uno en un momento tan importante”.