La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Detrás del Cónclave

Guillermo Ortiz, jesuita.-

06/03/13

En el transcurso del día terminarán de llegar los pocos que faltan de los más de 200 cardenales que decidirán, entre otras cosas, la fecha del conclave, es decir el día en el que los 115 cardenales, menores de 80 años, entrarán en la capilla Sixtina para elegir al nuevo Papa, después de la renuncia de Benedicto XVI el 28 de febrero por edad avanzada.

Pero ¿qué es lo que está detrás de lo que hoy sucede en el vaticano?
Mientras algunos medios difunden apuestas como en política y otros difusores corruptos, como siempre sucede, lucran tratando de embarrar la cancha, el pre-cónclave y el cónclave mismo, son en realidad un evento espiritual y religioso fundamental para la familia católica, porque está vacante la sede del Sucesor del apóstol Pedro, que hace 2000 años fue el primero entre sus pares en dar un paso adelante para confesar que Jesús es el Hijo del Dios vivo, el Mesías.

Después de la respuesta de Pedro a su pregunta: ¿Quién dicen ustedes que soy? Jesús afirmó: “Esto no te lo ha revelado un hombre de carne y huesos sino mi Padre del cielo. Y yo te digo: tú eres Pedro, y sobre la piedra de tu fe edificaré mi iglesia y el infierno no la derrotará. Yo te daré las llaves del reino de los cielos y todo lo que ates en la tierra será atado en el cielo y todo lo que desates en la tierra será desatado en el cielo”.

A pocos metros de la gigante y maciza imagen del apóstol san Pedro en la plaza del santuario y basílica vaticana, dedicada al rudo pescador convertido en príncipe de los apóstoles, lo que está en juego es su sucesión en la conducción de la nave de la Iglesia de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios, que con su amor victorioso de la muerte quiere transformar el mundo.