La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Una inquietante pregunta de Cáritas al Gobierno: “¿Qué efecto tendrá el aumento del índice de niños que viven bajo el umbral de la pobreza?”

fotonoticia_20130214120201_500Cáritas ha instado a los gobiernos de España, Grecia, Italia, Irlanda y Portugal a preguntarse por el efecto que tendrá el aumento del índice de niños que viven bajo el umbral de la pobreza en estos países. Además, recuerda que los estudios “demuestran que los niños procedentes de hogares pobres tienen mayor probabilidad de mostrar un bajo rendimiento en las escuelas y de tener éxito a la hora de obtener empleo”.

Según la organización caritativa de la Iglesia, en los países que más problemas tienen para devolver los préstamos internacionales recibidos se está desarrollando una generación de jóvenes “pobremente nutridos, desmoralizados y con escasas perspectivas de encontrar trabajo”. “Esto favorece que el número de niños que corren el riesgo de caer en la pobreza continúe creciendo”, explica haciendo referencia a las estadísticas de la Unión Europea.

De acuerdo a las estimaciones de la Comisión Europea, en 2011, cerca del 30 por ciento de los niños en España y Grecia se encontraban en riesgo de caer en la pobreza o de sufrir exclusión. Estos datos suponen un aumento del 4 por ciento respecto a 2005. En Portugal, esta cifra se situaba hace dos años en el 28,6 por ciento.

En el caso de Italia e Irlanda, los datos correspondientes a 2011 no están disponibles, aunque sí se sabe que, en 2010, el porcentaje de niños que corrían este riesgo era del 37,6 por ciento en Irlanda y del 28,9 por ciento en Italia.

La organización culpa a los recortes en políticas de bienestar de las familias, a los beneficios de los desempleados y al aumento de los impuestos sobre el valor y el combustible como responsables del incremento de la pobreza infantil. “Parece claro que los niños son el colectivo más vulnerable a la pobreza en el espectro demográfico”, asegura el representante de Cáritas, Deirdre Burca.

Asimismo alerta de que esta situación podría no ser el diagnóstico de una única generación europea sino que “podría extenderse a varias generaciones”.