La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
CONVERSATION BETWEEN BELIEVERS AND NON-BELIEVERS

Capítulo XXV: “El tiempo humano”

CONVERSACIONES

ABSTRACT

Chapter XXV: “The human time” (“El tiempo humano”).

Marías asserts that the deployment of life goes forward. Life is presented as affected by the temporal human existence. The vector character of human time in depending on the project determines lack or plenty of time. Human time appears articulated, is not a homogeneous continuum. The time is not chronological but a vital unity, biographical. At the end of this chapter Marías introduces the theme of man as imago Dei, and uses the account of Genesis for wondering about his resemblance with God.

A continuación nos adentramos enla primera parte delCapítulo XXV: El tiempo humano de Julián Marías Antropología metafísica.

 

Mucho se ha escrito sobre el tiempo en nuestra época, pues en el siglo XX los filósofos más importantes lo tomaron en cuenta. La temporalidad ha sido un orden que se ha explorado en todas las direcciones y el mismo Julián Marías le ha dedicado parte en su obra. La temporalidad funciona como uno de los ingredientes de esta vida, de la forma empírica de lo que acontece a lo que llamamos «hombre». La vida humana es temporal y sucesiva, pero con miras a un fin «terminará», se va poseyendo y no es perfecta se agota. La vida se presenta como afectada por la finitud temporal. Hay una distensión entre el nacimiento y la muerte. El pasado se recuerda en la memoria y el futuro se anticipa en el proyecto imaginario, donde pasado y presente se juntan en la decisión, en un quehacer humano. “Independientemente del sentido del tiempo y de su fluencia, del carácter sucesivo y fungible de la vida, cuando se miran las cosas desde la persona se encuentra que eso no es suficiente. El pasado perdura o pervive porque se «vuelve» a él, precisamente para proyectarse”1. Cada minuto que acontece, que se nos escapa, ya no lo podemos volver a vivir.

 

Marías establece un paralelismo entre la vida que vivimos y una escalera de sentido único. A lo largo de ese recorrido, de la vida, todo momento vivido lo es una única vez, “cada momento es cualitativamente insustituible y representa una situación que no se puede reducir a otras, ni a suma o combinación de ellas: es lo que se llama, con metáfora expresiva, mi nivel histórico determinado”2. El tiempo es una instalación que se proyecta hacia adelante; la vida, por tanto, se desarrolla siempre hacia el futuro. Y es que todo acto tiene como fundamento un motivo que lo impulsa, el cual está integrado en el pasado, pero que tiene una finalidad concreta, que se corresponde con el futuro. Y añade nuestro filósofo que en este acto descubrimos que el tiempo humano tiene un carácter vectorial y que forma parte de la misma estructura de la biografía “en función de los proyectos, falta o sobratiempo. Este tiempo no es una magnitud homogénea, sino que es untiempo articulado. Son unidades biográficas que se articulan en lastrayectorias, como períodos de trabajo, etc.”3. Hemos visto que para Marías el tiempo son, como él nos dice, unidades biográficas, y que están en relación con las mismas trayectorias de nuestra vida humana.

 

La vida se presenta como afectada por la finitud temporal. Hay una distensión entre el nacimiento y la muerte, el pasado es memoria y el futuro es proyecto, imaginación, nos afirma Julián Marías4, donde pasado y presente se juntan en la decisión, en un quehacer humano. La vida humana es temporal y sucesiva, pero con miras a un fin «terminará», se va poseyendo y no es perfecta se agota: “«data» siempre de un principio o terminus a quo, que para ella se presenta como un pasado; quiero decir con esto que el hombre se encuentra ya viviendo, pero no desde siempre […] el comienzo de la vida es pretérito, y esto hace que esa vida se presente al hombre, desde luego como temporal5. Acabamos de ver cómo Marías relaciona dos conceptos, considerando que la vida es temporal, aunque futuriza y comentada desde la razón con la posible vida perdurable. Aunque el hombre se descubra viviendo, su punto de partida o su inicio es pasado, de su relación con lo temporal.

 

La vida humana acontece dentro de la dimensión azarosa de la vida humana6; donde a cada cual le sucede lo que le pertenece o le toca, donde aparecen unidas temporalidad y contingencia en el hombre. Lo que nos ocurre se queda y se convierte en sustancia de la vida. El presente al ir encontrándose con el futuro se convierte en circunstancia: el que yo fui es algo que encuentro y que me condiciona. No soy futuro, sino presente y actual, lo que si soy es futurizo, y este en conexión permanente con mi vida.

 

La próxima semana continuaremos con la exposición de la segunda parte de este Capítulo XXV:El tiempo humano.

 

1MARÍAS, J., Mapa del mundo personal, Alianza Editorial, Madrid, 1994, pág. 176

 

2MARÍAS, J., Introducción a la filosofía, Alianza Universidad, 1981,Pág. 119

 

3ROLDÁN, P., Hombre y humanismo en Julián Marías, Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1998, pág. 632

 

4MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza Editorial, Madrid, 1995, pág. 180

 

5MARÍAS, J., Introducción a la filosofía, Alianza Universidad, 1981, pág. 293

 

6MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza Editorial, Madrid, 1995, pág. 180