La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Balance en La Moncloa

Rajoy compareció ayer para hacer balance de su gestión durante su primer año al frente del Gobierno. Este tipo de comparecencias para hacer pedagogía de las medidas que toma, algunas de ellas muy duras y contrarias a su programa electoral, son muy necesarias. Gobernar es también explicar las razones por las que hay que realizar algunos sacrificios. El principal argumento de Rajoy para defender su política es que ha sido necesaria la austeridad para hacer frente al exceso de déficit. Lo más probable es que a pesar de los esfuerzos realizados, acabemos el año en torno a un 7 por ciento, más de lo que nos permitía Bruselas. Pero la seriedad en el ajuste hace posible que la Comisión Europea sea algo más tolerante en sus exigencias.

El presidente del Gobierno subrayó la puesta en marcha de la reforma laboral y la reestructuración financiera. La reforma laboral, necesaria, de momento no ha servido para crear empleo, habrá que esperar a que se recupere la economía. Las reformas del sector financiero ya han propiciado más confianza.

En lo esencial de la política económica el Gobierno ha acertado, aunque con algún titubeo inicial. Pero este año le ha faltado capacidad de comunicar. Y se ha mostrado tímido en cuestiones culturales y sociales. En este campo todavía no corregido la nefasta herencia de Zapatero. Esperemos que las nuevas leyes de educación y del aborto sean realmente un cambio.