La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Navidades en Oriente Medio

Aceprensa

Beirut. Acompañados por las luces y los cantos, los cristianos de todo el mundo viven una de sus más importantes fiestas, la Navidad. Tanto en Occidente como en Oriente, muchas personas de otras religiones se sienten atraídas por este clima y se acercan a ver pesebres, árboles gigantes, compran regalos y hacen comidas especiales.

Las Navidades en Oriente Medio están marcadas por la alegría de saberse Tierra Santa, de tener “sustento bíblico”. Aunque es sabido que tampoco falta el continuo estigma de la incomprensión y la persecución, carece de la fuerza necesaria como para entristecer el ambiente.

Por ejemplo, el Líbano, que hasta ahora ha sobrevivido al clima de enfrentamientos de la región, se encuentra estos días lleno de luces de colores, “ferias de Navidad” con artesanías locales, palestinas y sirias. Abundan los coros en iglesias, en espacios públicos, la decoración y los saludos de “¡Feliz Navidad!” se escuchan por todos lados. Pero aquí hablamos de una cierta “nube de paz” que rodea al país de los cedros y que se diferencia bastante de cómo se está viviendo esta fiesta en otras partes de la región.

En el Líbano abundan los signos navideños en los espacios públicos y las felicitaciones se escuchan por todas partes

Para otros cristianos de Oriente Medio este año será un poco diferente debido a las sacudidas políticas que han sufrido sus países. A pesar de esto, el poder de la fe ha hecho que muchos de ellos se decidan a dejar de lado las inquietudes e inseguridades y a promover verdaderamente la paz a su alrededor.

Jordania: fiesta nacional
Hoy los jordanos viven una situación original que no existe en otros países de Oriente Medio. Tomando conciencia de la persecución que sufren comunidades cristianas de la región, ellos han decidido unirse. El primer paso fue aunar la fiesta de la Navidad en el día 25 de diciembre, ya que algunas comunidades ortodoxas la celebraban el 6 de enero. Así han dejado de lado las diferencias entre católicos y ortodoxos, y de los distintos ritos. Algo que empezó como una manifestación popular y luego fue acogido por la jerarquía.

Gracias a esta unidad, el rey actual Abdallah II (musulmán) ha decidido proclamar este día como fiesta nacional y el país se viste de luces y colores navideños. A la alegría normal de esta época se suma en los cristianos la conciencia de estar en una tierra santa que no están dispuestos a dejar, y se sienten seguros a pesar de minoría.

A la vista del extremismo que se extiende por la región, saben que tarde o temprano les tocará el turno en su país, aunque muchos musulmanes consideren este fundamentalismo como una manipulación de su religión. El padre Nabil Hadad, director ejecutivo del Centro de Coexistencia Interreligiosa en Jordania, cuenta que “para combatir el extremismo necesitamos estar unidos; entonces, aprovechando que el 25 es una fiesta nacional, reuniremos a la gente y un Papá Noel distribuirá regalos para todo el mundo, también en los salones de las mezquitas, para vivir esta alegría juntos. Si desde el siglo VII cristianos y musulmanes viven juntos, ¿por qué se van a matar ahora? Para combatir el extremismo hay que estar cerca los unos de los otros, vivir verdaderamente la coexistencia”.

En Jordania el día de Navidad ha sido declarado fiesta nacional

No deja de ser irónico que en algunos países europeos con inmigración musulmana se quiera poner en sordina la Navidad “para no molestar a los musulmanes”, mientras que en países de Oriente Medio cristianos y musulmanes árabes viven la fiesta con total normalidad.

Egipto y Siria: Navidad en la iglesia
En una entrevista con el padre Ibraam Imil, sacerdote copto de la Catedral de San Marcos de Alejandría (la más importante después de El Cairo), pudimos saber cómo se preparan para estas fiestas. Para evitar cualquier provocación, los cristianos han decidido realizar la ceremonia de Navidad en la iglesia y festejar con todas las familias en su respectivo salón, casi sin hacer decoración externa. Esto se debe a que hace dos años, en tiempos de Mubarak, la Iglesia de Alejandría sufrió un ataque y aunque “la situación es peor que en esa época, no tenemos miedo de nada porque ponemos nuestra esperanza en el Señor”, declaró el sacerdote.

Así como en el país del Nilo, en Irak y Siria tienen previstos similares festejos. Tampoco se ve mucha decoración en las calles salvo en ciertas zonas de Siria, donde los cristianos no han estado perseguidos y por lo tanto se manifiestan un poco más.

Mientras que en Damasco los cristianos hacen vida normal, en Alepo y otras ciudades, a causa de algunos grupos extremistas, han empezado a sufrir ataques en las iglesias. Algunas veces, al saber por su carnet de identidad que son cristianos, son agredidos, algo que en la capital por el momento no pasa.

De todas formas se sienten apoyados por la Iglesia, saben que el Papa habla de ellos en sus audiencias de los miércoles y que mucha gente reza por el país. Eso les da mucha paz. La esperanza se siente en su forma de hablar, saben que están dando su sangre por la Iglesia pero no tienen miedo, testimonia el Padre Joseph Constantin, de la Iglesia de Asalehia en Damasco.

Coexistencia en Irak
Es una buena noticia saber que en Irak han cesado los ataques contra los cristianos, tan frecuentes en estos últimos años. Aunque a nivel político hay un poco más de estabilidad, es solo el comienzo, ya que sigue existiendo la lucha entre los dos grandes partidos políticos. Los iraquíes, en general, tienen miedo de la cultura que estas dos facciones promueven, ya que niegan directamente la existencia del otro. Por eso la comunidad cristiana y la musulmana intentan reavivar las buenas relaciones.

Por ejemplo, este año la Navidad cae dentro de los 40 días de luto en conmemoración del asesinato del Imam Hasan (descendiente de Mahoma), y muchos chiitas van a Irak en peregrinación para rememorarlo. Por respeto a ellos, los cristianos han decidido no hacer grandes manifestaciones exteriores. “Nosotros les daremos nuestro pésame y ellos nos felicitarán por Navidad”, cada uno comprendiendo al otro, cuenta el padre Nadir Dekko, de la iglesia de San Corque en Bagdad.

Para terminar no podemos dejar de mencionar al pueblo palestino. El padre Aisa Musleh, portavoz del Patriarcado Greco-ortodoxo de Jerusalén, nos recuerda la importancia capital de la presencia física de cristianos en Tierra Santa. Deja entrever su tristeza al ver que los cristianos emigran para buscar una situación más pacífica en el extranjero, pero habla de la valentía de las comunidades que resisten a la fricción y hostilidades diarias. Son ellas las que custodian estas tierras.

Según el padre Musleh, este año, a pesar de la invasión de Gaza hace unos meses, tienen un motivo de alegría por el reconocimiento diplomático de Palestina como Estado observador en la ONU, aunque seguirán rezando por el paso definitivo de esta lucha diplomática.

Así en un breve recorrido por Medio Oriente podemos hacernos una idea de por dónde van las intenciones navideñas este año.