La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
La justicia rechaza una petición promovida por lobby laicista

La inscripción «Alabado sea Dios» seguirá apareciendo en los billetes brasileños

La Justicia brasileña rechazó la petición del Ministerio Público Federal de Sao Paulo para que la leyenda «Deus seja louvado» se retire de los billetes de real con el objetivo de no privilegiar a ninguna religión ya que el Estado es laico. La jueza Brunstein argumentó que la mención a Dios en los billetes no es una intromisión del Estado «en la vida del individuo que lo obligue a adoptar una determinada creencia, al igual que tampoco lo son los festivos religiosos» u otras hechos, como el nombre de las ciudades.

El procurador, Jefferson Aparecido Dias, sostuvo en su argumentación que si los reales tuviesen expresiones como Alá sea loado, Buda sea loado, Salve Oxossi, Salve lord Ganesha o Dios no existe, “con certeza cristalina habría agitación de la sociedad brasileña por la vergüenza sufrida por los ciudadanos creyentes en Dios”.

Durante la fase de investigación del proceso, el Banco Central explicó a la fiscalía que la frase religiosa se ampara en la Constitución de 1988, en cuyo preámbulo se afirma que esta fue promulgada “bajo la protección de Dios” .

No obstante, el lema fue impreso por primera vez en la divisa brasileña antes de esa fecha, en 1986, en los billetes de cruzado, por decisión del entonces presidente, José Sarney. Sarney, en la actualidad presidente del Senado brasileño, calificó esta petición como “falta de oficio” por parte del Ministerio Público.

Según la decisión judicial, emitida por la séptima sala de Justicia Federal de ese estado, la mención a Dios en los billetes “no parece ser” una directriz del Estado “en la vida del individuo que lo obligue a adoptar una determinada creencia, al igual que tampoco lo son los festivos religiosos” u otras manifestaciones en ese sentido, como el nombre de las ciudades.

Además, la jueza Diana Brunstein argumentó que en la solicitud de la fiscalía no se consultó a ninguna institución laica o de confesión no cristiana que manifestara indignación ante el lema ni constan quejas en ese sentido.

“Entiendo este hecho relevante en la medida en que la alegación de afrenta a la libertad religiosa no viene acompañada de datos concretos recabados en la sociedad que denotaran molestia con la expresión ‘Dios’ en el papel moneda”, arguyó la jueza.

El 64,6 por ciento de los brasileños, cerca de 123 millones de personas, son católicos, y el 22,2 por ciento, cerca de 42 millones de personas, son fieles evangélicos, según datos del censo de 2010. En el país también se profesan de forma minoritaria religiones espiritistas y credos de origen africano, mientras que un 8,0 por ciento de la población afirmó que no tiene religión definida, de los que solo una minoría (615.096 personas) se declaró ateo ante el censo.