Cuando se vive apegado al dinero, al orgullo o al poder, es imposible ser feliz (Francisco)
Entrevista en ZENIT al padre Richard Ho Lung, fundador y superior general de los Misioneros de los Pobres

El padre Richard Ho Lung, fundador y superior general de los Misioneros de los Pobres: “La mayor pobreza que alguien puede sufrir es no ser querido”

Jamaica tiene una fuerte presencia global gracias a su turismo y su cultura musical reflejada por personalidades como la estrella del reggae Bob Marley. No obstante, Jamaica tiene un lado más complejo. Kingston, capital de Jamaica, está considerada como una de las ciudades más peligrosas del mundo.

En un país de 2,7 millones de habitantes, más de 1.500 mueren cada año, víctimas de la guerra de bandas de narcotraficantes. Trabajando en Jamaica, un nuevo movimiento llamado los Misioneros de los Pobres trata de servir con alegría a Cristo dentro de esta realidad atroz. Esta institución católica que comenzó en 1981 en Kingston, Jamaica, la comunidad de los Misioneros de los Pobres está oficialmente reconocida por el Vaticano y cuenta con más de quinientos miembros.

Marie Pauline Meyer para “Donde Dios llora” en cooperación con Ayuda a la Iglesia Necesitada, entrevista al padre Richard Ho Lung, fundador y superior General de los Misioneros de los Pobres.

Usted tiene un profundo amor por la música y es un gran músico que compone y realiza musicales. ¡Qué don ser capaz de escribir música!

–P. Richard Ho Lung: Realmente es un placer y una sorpresa en mi propia vida. No es nada que yo pedí, pero yo simplemente sé que el Señor ha derramado en mi corazón y en mi mente tantas melodías e ideas poéticas que estoy obligado a escribir, pero yo no soy un músico. No sé leer música. Yo no toco ningún instrumento, pero he oído muchas palabras hermosas y canciones que vienen a mí, a veces en mi sueño, a veces durante el día.

¿Son los jamaicanos músicos por naturaleza?

–P. Richard Ho Lung: Lo respiras. Se encuentra en la atmósfera en Jamaica. Cuando vas a misa y las personas se mueven y están cantando. Cuando la gente habla es siempre muy dramático. La isla, de hecho, es muy poética: grandes montañas, los ríos, los mares, los bosques. La naturaleza es tan extraordinariamente rica que no puedes dejar de pensar como artista, el color, la mano de Dios en todo el país, y por eso pienso que el arte es una parte de nuestra naturaleza. Mi madre amaba la música y muy a menudo nos llevaba al río y ella nos pedía que estuviéramos en silencio, para escuchar la música de la naturaleza: los pájaros, el viento y el aire, y por eso creo que es parte de mi naturaleza.

Hemos hablado un poco sobre su música, pero también es el fundador de un movimiento

–P. Richard Ho Lung: Sí, los Misioneros de los Pobres, que es una orden fraternal. Es una congregación religiosa basada en los cuatro votos de pobreza, castidad, obediencia y servicio gratuito.

¿Cuál es la intención de los Misioneros de los Pobres?

–P. Richard Ho Lung: Nos dirigimos mucho al servicio a las personas sin hogar e indigentes. La mayor pobreza que alguien puede sufrir es no ser querido y por lo tanto nos centramos principalmente en la gente de la calle; ya que muchos niños pequeños que están lisiados, ciegos, sordos, mudos, pueden tener el vih/sida, están enfermos o moribundos. Son abandonados en los hospitales y los desde los hospitales nos llaman y dicen: “¿Podría llevarse a una persona sin hogar? Porque no tienen dónde ir”.

¿Cómo es esto posible cuando Jamaica se percibe como una atracción turística con toda la riqueza de la naturaleza?

–P. Richard Ho Lung: Estamos en Kingston, que no es un lugar turístico de la isla. Estamos en el corazón de la parte más difícil, donde hay mayor violencia y están las personas más pobres, donde prácticamente todo el mundo está de ilegal. Ellos no son dueños de sus propias casas. En Jamaica, se utiliza la frase “capture”. Ellos ven una casa que está vacía. Entran en la casa y viven allí. A veces viven en una pequeña habitación, que es 24 metros cuadrados hechos de cartón y zinc, el techo puede ser de madera rota. Hay miles y miles de ellos donde vivimos.

¿Por qué la diferencia? ¿Por qué en un extremo hay lujo y en el otro hay tanta pobreza?

–P. Richard Ho Lung: Hay una enorme brecha entre los ricos y los pobres. Los ricos son extraordinariamente ricos y los pobres son extraordinariamente pobres y olvidados. Por otra parte, en Jamaica, al haber tenido una historia de esclavitud, en el hombre y la mujer jamaicana se ha filtrado la idea de que los esclavos no se casan. No se casan porque no estaba permitido. Así que, incluso ahora, a pesar de que la esclavitud desapareció hace muchos años, en la mentalidad y las emociones de la gente, está mal que los negros pobres se casen de verdad. No se trata de un derecho que se les da. Así que estamos allí. Elegimos vivir en los barrios pobres porque queremos que la gente tenga mayor acceso a nosotros y nosotros a ellos. No somos un instituto clerical de sacerdotes. Tenemos algunos sacerdotes, pero somos una fraternidad con los pobres. Es muy evocador. Es muy poderoso y emocionante para las personas que pueden dirigirse a un hombre religioso y decir, hermano… tú eres mi hermano. Tú has venido a verme. Tú has venido a alimentarme y vestirme.

Pero, al mismo tiempo, debe ser difícil vivir con los pobres

–P. Richard Ho Lung: No, en realidad no. Al principio puede ser un poco extraño y difícil, ya que están haciendo un trabajo sencillo como limpiar su desorden, los inodoros, limpiarlos, bañarlos, lavarles los dientes, pero después de un tiempo descubres el humor, la alegría y la felicidad de la personas y es verdaderamente –en su profundidad- un descubrimiento de Cristo. Es tan profundo cuando te encuentras con ellos que te involucras como Cristo lo hizo con los pobres, los leprosos y como se ve en las Escrituras. Hay una profunda satisfacción en tu corazón porque estás haciendo el mismo trabajo que Cristo. Estás caminando en los pasos de Cristo. Estás haciendo exactamente lo que hizo, así que te sientes muy, muy feliz. Así las cruces y las dificultades no son nada.

Todo esto suena muy fácil, y sin embargo es un gueto, un lugar del crimen, asesinatos…

–P. Richard Ho Lung: Sí, por la ausencia de amor. Creo que el amor es una fuerza muy poderosa que puede suplantar a cualquier gran odio, a la envidia, a la corrupción, al rechazo. Yo veo el amor como una fuerza milagrosa que transforma a las personas. Y realmente es así. Lo he visto en los guetos. Hemos estado en los guetos durante más de treinta años y ellos conocen a los hermanos. Ellos ven que se trata de personas que real y verdaderamente los aman y bajo ninguna circunstancia les abandonan.

¿Por qué entonces tantos jamaicanos, alrededor de veinte mil cada año, se van a Estados Unidos?

–P. Richard Ho Lung: Por la falta de oportunidades y también porque es muy tentador ir a otro lugar donde estás absolutamente seguro de encontrar un trabajo y mejorar la situación de tu familia, pero encontrará que la mayoría de los jamaicanos en realidad no quiere irse. Son personas muy orgullosas y aman a su país debido a su belleza y su cultura, y porque están en sus casas con los suyos. Pero sin embargo, las necesidades de la vida, la demanda de vivienda, comida, ropa, educación y demás se convierte en una fuerza tan grande, que si te dan la oportunidad, te vas.

¿Puede esto revertirse?

–P. Richard Ho Lung: Sí, pero tenemos que entender, como nación joven, que debemos que aprender a trabajar, tenemos que aprender a ser independientes. Debemos entender que las fuerzas de Dios están dentro de nosotros, para convertirnos en un pueblo que es independiente y capaz de producir una nueva Jamaica. No creo que tenga sentido en absoluto ser autocompasivo. No tiene sentido recordar incluso la esclavitud; es el pasado, pero vamos a seguir adelante con la vida. Este es el espíritu del cristianismo. Nosotros siempre avanzando y con esperanza.

¿Y ese es su mensaje?

–P. Richard Ho Lung: Sí, y la música que es una parte de esto. Seguimos siendo alegres, optimistas y llenos de celebración y una profunda comprensión de los más grande y bueno de la vida.

Traducido del original inglés por Rocío Lancho García

Esta entrevista fue realizada por Marie Pauline Meyer para “Donde Dios llora”, un programa semanal de televisión y radio show producido por Catholic Radio and Television Network en colaboración con la asociación católica internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada.