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Recuerdan que las mujeres que piensan en abortar necesitan ayuda

Defensores provida en Oklahoma abrirán una capilla católica de adoración perpetua junto a una clínica de abortos

Un grupo de activistas pro-vida en Oklahoma (Estados Unidos) planean abrir dentro de poco una capilla de adoración eucarística permanente, ubicada a sólo unos metros de una clínica de abortos.

“Estamos a 20 pies (unos 7 metros) de los abortistas. Vamos a poner algunos letreros en las ventanas que digan ‘¿Embarazada? ¿Necesitas ayuda? Ven aquí”, explica a ACI Prensa el sacerdote M. Price Oswalt, líder del proyecto.

El Padre Price expresa además su esperanza de que la capilla ayude a poner “fin al aborto a través de la reflexión orante y los distintos medios de oración. Es el mayor de los bienes (la Eucaristía) junto al mayor de los males (el aborto). El bien triunfará”.

El sacerdote, que es rector del Santuario Nacional del Niño Jesús de Praga en Oklahoma, ha liderado este proyecto con la ayuda de la Holy Innocents Foundation (Fundación de los Santos Inocentes). La capilla estará ubicada al costado de la clínica de abortos Outpatient Services for Women.

El P. Price recordó que las mujeres que piensan en abortar necesitan ayuda: “la mayoría de las veces esas mujeres están en crisis y realmente no saben lo que quieren y por eso muchas veces son empujadas al aborto”.

La capilla tendrá capacidad para albergar a unas 50 personas. Contará con una imagen de la Virgen y otra de Santa Gianna Beretta Molla, una santa italiana que ofreció su vida para que pudiera nacer el hijo al que esperaba, a quien el sacerdote llamó “la mártir de la maternidad moderna”.

El Padre respondió a quienes afirman que la capilla generará en las mujeres que buscan el aborto un sentimiento de culpa. “Una capilla puede ayudar a que el inconsciente se haga consciente. Cuando estás en presencia de Dios, entonces el Espíritu Santo obra en ti. Él ayuda a que te hagas responsable de lo que sea que tengas que serlo. (Si alguien se siente culpable) debe saber que hay esperanza y que puede haber reconciliación con Dios”.

El proyecto tuvo su origen en una capilla de adoración eucarística perpetua en la arquidiócesis de Santa Fe, un proyecto promovido por el Padre Stephen Imbarrato.

Si bien los fondos para la capilla no provienen de la arquidiócesis, cuentan con la autorización del Arzobispo Paul Coakley quien presidirá la dedicación del templo.