La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Siria en la Pascua Grande musulmana

El mundo musulmán se apresta a celebrar, a partir de esta tarde, una de sus fiestas más solemnes: el Aid el Kebir o Pascua Grande, que conmemora el episodio del sacrificio del cordero por Abraham en sustitución de su hijo. Para los musulmanes no fue Isaac quien acompañó al patriarca común a las tres grandes religiones monoteístas, sino Ismael, el hijo que tuvo con la esclava Agar, un dato que marca la división de la historia de los pueblos semitas. Este recuerdo viene a propósito de la laboriosa tregua de tres días que, con ocasión de la fiesta, ha negociado en Damasco el enviado especial de las Naciones Unidas, el también musulmán Lajdar Brahimi, y de la cual todo el mundo está pendiente como si de ella dependiera el fin de la cruel guerra civil que enfrenta en Siria a musulmanes de las más diversas procedencias.

Haya o no tregua, lo cierto es que el conflicto sirio, que dura más de año y medio, no parece tener fin al haber entrado en liza grupos armados de radicales islámicos, ajenos al pueblo sirio, que solo aspiran a establecer un nuevo califato, al socaire de la “primavera islámica”. A este propósito, el patriarca de Antioquía y de todo Oriente, con sede en Damasco, Gregorios III, decía estos días en Roma, donde asiste el Sínodo de la nueva evangelización, que la guerra de Siria es un desierto de desinformación, mentiras e hipocresía y que la aspiración máxima del pueblo es la reconciliación, “una palabra, añadía, que va más allá de la crisis política”. Esa reconciliación, sin embargo, es rechazada por los fanáticos que propugnan la “guerra santa” y que no están dispuestos a aceptar siquiera la tregua de la Pascua propuesta por el enviado de la ONU. Esta es la razón por la cual no ha sido posible el envío de una misión sinodal impulsada por el Papa, para mostrar su cercanía y solidaridad con los cristianos y con todo el pueblo sirio que sufre las consecuencias de la guerra.