La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Y ahora otra huelga general

Las amenazas de huelga general que llevan oyéndose en España desde comienzos del otoño parecen haberse concretado. Los sindicatos UGT y CCOO le han puesto fecha a la convocatoria, será el próximo 14 de noviembre. Nadie duda, y menos aún los convocantes, que se trata de una huelga netamente política. No se trata de mejorar las condiciones laborales de los trabajadores en esta o aquella empresa, se utiliza lo que debiera ser el último recurso, para cuestionar desde la calle la política de reformas del Gobierno de Mariano Rajoy, que goza de amplísimo respaldo en las Cortes. En una situación como la presente no se trata de exigir el cierre de filas incondicional en torno al Gobierno, pero sí se puede esperar responsabilidad y respeto a las reglas del juego democrático, tanto a los sindicatos como a los partidos de oposición.

Cuando nuestra economía parece que gana oxígeno en los mercados y se aclara el horizonte de la ayuda europea, llega esta convocatoria que nada construye y que vuelve a generar desconfianza. Los sindicatos deberían estar interesados en el diálogo y la negociación permanente, en un contexto de duros sacrificios que afectan a todos, trabajadores y empresarios, empleados públicos y autónomos. Pero lamentablemente prefieren jugar a la oposición de la mano del PSOE. Habrá que esperar al día 14, pero lo que ya se sabe de antemano es que ni España, ni tampoco Bruselas van a dejarse conquistar por las presiones de la calle.