La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El incidente de Mérida como síntoma

En vísperas del Domingo Mundial de las Misiones, el popular DOMUND, la Conferencia Episcopal Española ha dado a conocer el programa del primer Congreso Nacional de Pastoral Juvenil que se celebrará en Valencia, al tiempo que revelaba que la mitad de los jóvenes españoles no saben quien es Jesucristo, ni creen en Dios. Este dato identifica una raíz de muchas cosas que ocurren en España. Por ejemplo el absurdo pero sintomático asalto a una escuela infantil en Mérida, regentada por religiosos salesianos, llevado a cabo por un pequeño grupo de adolescentes que iban “en busca de curas para quemarlos” y de crucifijos para destruirlos.

Seguramente ha sido un incidente aislado, inducido en el marco de la huelga de estudiantes organizada por la extrema izquierda que aborrece la libertad de enseñanza. Pero también denota el influjo de la cultura del nihilismo a través de los medios de comunicación, la escuela y algunas legislaciones recientes. Resultan inquietantes la ignorancia, la violencia y el odio a la libertad que manifiestan estos jóvenes. Para la Iglesia los datos conocidos ayer suponen un gran desafío en el marco de la Nueva Evangelización, y el anunciado Congreso de Pastoral Juvenil puede ser una oportunidad dentro de un largo camino. Pero la deriva de un sector juvenil nada despreciable afecta al conjunto de la sociedad, que debería reconocer la situación de emergencia educativa más allá de etiquetas  de partido.