La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La Academia Noruega señala la tarea

Ayer viernes se anunció la concesión del Premio Nóbel de la Paz a la Unión Europea. La Academia Noruega explica que el galardón se ha otorgado por la contribución a la paz en el Viejo Continente y a la democracia en los que antes se llamaban los países del Este. Para las nuevas generaciones es difícil comprender la gran aportación que supuso la puesta en marcha de la Comunidad del Acero y del Carbón que dio  lugar a la actual Unión. Europa fue un Continente especialmente castigado durante el Siglo XX por las guerras, y su historia desde la edad moderna está marcada por los conflictos. Ahora afortunadamente todo eso nos parece cosa del pasado. Como también nos parece algo remoto que el Viejo Continente estuviera separado por un telón de acero y que al otro lado de ese muro no hubiera libertad.

Pero ni la paz ni la democracia son conquistas que se puedan mantener de forma automática.  Europa se construyó gracias a grandes hombres como  Schuman y Monnet, padres fundadores de la Unión, que supieron, con una clara inspiración cristiana, encontrar el modo de superar la vieja hostilidad entre Francia y Alemania. Ante la crisis, por desgracia, la Unión no está mostrando ni la misma tensión ideal, ni la misma creatividad que tuvo Europa tras la II Guerra Mundial y tras la caída del comunismo. El reto no es menor. La Academia Noruega señala la tarea.