La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Una batalla de futuro

Cuando se escriba la historia de la vida social y cultural de la llamada postmodernidad, un capítulo que exigirá un cuidadoso análisis será el dedicado a la batalla moral entre quienes defienden el derecho a la vida como fundamento de cualquier sociedad y los que postulan el derecho al aborto, es decir, a disponer caprichosamente de la vida humana en gestación, como signo de liberación. Las líneas rojas de esa batalla, que tanto afectará al futuro de la humanidad, se encuentran en España en un borrador de la reforma de la ley de aborto libre aprobada por el Partido Socialista, que el Gobierno liberal-conservador de Mariano Rajoy se dispone a presentar pronto en el Congreso.

Según el ministro de Justicia, se trata de volver a la doctrina del Tribunal Constitucional sobre la protección jurídica del no nacido, frente a la ley socialista que permite el aborto libre hasta las 14 semanas de gestación. En este contexto ha entrado en liza el alcalde socialista de Toledo, Emiliano Garcia Page, que ha pedido a la Iglesia que se posicione ante la reforma en ciernes en la convicción de que la rechazará, igual que rechazó la actualmente vigente. Lo que olvida el alcalde socialista es que el propio magisterio de la Iglesia establece que cuando no sea posible derogar completamente una ley abortista, los católicos deben apoyar los cambios que limiten sus efectos más perversos. La Iglesia seguirá reclamando la desaparición total del aborto, seguirá testimoniando el valor de toda vida humana y acogiendo a las madres en dificultad. Y seguirá promoviendo un cambio social y cultural que destierre definitivamente el aborto. Esperamos que el alcalde García Page colabore decisivamente en esta batalla.