La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Sensatez del Fiscal General

Las declaraciones del Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, sobre el sentido del derecho constitucional de manifestación y de reunión y sus mecanismos regulatorios, han puesto una nota de sensatez en un debate que ya ha trascendido el marco de la discusión técnica. Un debate que inauguró la Delegada del Gobierno en Madrid poniendo sobre la mesa la evidencia de que en la capital de España se está produciendo una parálisis social por el elevado número de manifestaciones y por el cariz que toman no pocas de ellas. Declaraciones que han sido extrapoladas y sacadas de contexto para inflamar un debate que requiere serenidad y buen tino.

Torres Dulce ha advertido que no va a dar carta de naturaleza a aquellas manifestaciones que pretendan la deslegitimación del Estado de Derecho, que quieran socavar los principios sobre los que se articula el ejercicio de la convivencia democrática. De las palabras del Fiscal General del Estado no se puede deducir merma alguna de la libertad de manifestación y de reunión. Constituyen una aclaración que ha sido acompaña por certeras consideraciones sobre el diálogo necesario ante los problemas a los que se enfrenta España y sobre la constatación de que a las sociedades no se las gobierna sólo con las leyes. Porque la convivencia en paz y democracia exige una educación y un espíritu común de responsabilidad compartida.