La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
“Misioneros de la fe”: Carta del Cardenal de Madrid con motivo del DOMUND 2012

El cardenal Rouco destaca el compromiso y la entrega personal de los misioneros, «grandes testigos de la fe»

Paloma Fernández Cárdenas-. El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha escrito una carta a los fieles con motivo de la celebración de la Jornada del DOMUND 2012, el próximo 21 de octubre.  Este año es especial también porque el día 11 el Santo Padre inaugurará el Año de la Fe y unos días después, concretamente del 17 al 28 de este mismo mes se celebrará en Roma el Sínodo de los Obispos sobre el tema de la Nueva Evangelización. Ambas iniciativas coinciden con el cincuenta aniversario del comienzo del Concilio Vaticano, del vigésimo aniversario de la publicación por parte del Juan Pablo II del Catecismo de la Iglesia Católic y del comienzo de Misión Madrid en nuestra diócesis.

El cardenal recuerda en la carta la importancia de la labor de los misioneros que prestan un servico total hacia los más necesitados llevando a Cristo a los cinco continente a través de su entrega personal y su compromiso por salvar la dignidad de las personas a las que han sido enviados.

Este año el lema elegido por las Obras Misionales Pontificias pone su mirada justamente en esta inquietud y encuadra perfectamente nuestra pretensión de invitar a todos los cristianos y muy especialmente a los jóvenes a ser testigos y servidores de la Verdad. ‘Misioneros de la fe’. El arzobispo de Madrid incide en que con ello se resume toda la inquietud apostólica de la Iglesia y de los bautizados: «Ser testigos de Cristo y proclamar con nuestras obras y con nuestra palabra que Dios existe, que es amor, que ha venido a buscarnos y a salvarnos y que estamos llamados a vivir conforme a su amor».

El arzobispo de Madrid recuerda también que el servicio a nuestros hermanos es una exigencia del amor a Dios y que la Iglesia es una gran familia en la que cada uno tenemos nuestro lugar y somos importantes. «Dios vale la pena», afirma.

Así el cardenal Rouco pide finalmente en su misiva que nosotros, los fieles, apoyemos a estos grandes testigos de la fe con nuestra oración, porque los misioneroslo necesitan, lo valoran y lo agradecen. «Os animo a que seáis generosos, a pesar de las dificultades, en esta Jornada».