La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
En la primera sesión de la I Jornada sobre la Familia: Balbuena de la Rosa, organizada por el CEU

Monseñor Reig Pla: «Estar sólo pendiente de los Presupuestos Generales del Estado conduce al nihilismo»

“Estar sólo pendiente de los Presupuestos Generales del Estado conduce al nihilismo, a la navegación a distancia corta”, a no ocuparse “de lo específicamente humano”, dijo el obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla, en la primera sesión de la I Jornada sobre la Familia: Balbuena de la Rosa, organizada por el Instituto de Estudios de la Familia de la Universidad CEU San Pablo.

Una llamada a actuar sobre los raíces profundas de los males que aqueja la sociedad española ha presidido la intervención del obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Juan Antonio Reig Pla, en la primera sesión de la I Jornada sobre la Familia Balbuena de la Rosa, que ha organizado el Instituto de Estudios de la Familia de la Universidad CEU San Pablo bajo el título ‘Familia: ¿Crisis o evolución?’.

Mons. Reig Pla ve muchos ánimos distraídos en cuestiones coyunturales, de corto alcance, que no tocan la médula del problema. Algo que se expresó, por ejemplo, el pasado 25 de septiembre. “Ni los que estuvieron fuera rodeando el Congreso ni los que estaban dentro” tienen “las claves para darle a la persona lo que requiere”, aseguró, para después afirmar que “estar sólo pendiente de los Presupuestos Generales del Estado conduce al nihilismo, a la navegación a distancia corta”.

La prioridad que señaló en su intervención es construir una sociedad a la medida del hombre, orientada la bien común. Y ello tiene como presupuesto fundante recuperar “el amor esponsal abierto a la vida”. “Sólo así sacaremos a España de la peor de las crisis”, dijo en alusión a las bajas tasas de natalidad. “No se tienen hijos por que no se tiene esperanza”, ha remachado seguidamente.

Estos valores cuya restitución Mons. Reig considera primordial han sufrido, a su juicio, un proceso de disolución en las últimas décadas como consecuencia de la “victoria de la revolución sexual”. A su parecer, el hecho de que los postulados de la revolución sexual sean hoy “pensamiento hegemónico” es revelador de que ha obtenido el vuelco cultural que pretendía. Un hecho especialmente significativo en España, donde dichos postulados precipitados de Mayo del ’68 “ganaron las leyes, gobernaron y cambiaron las claves de la educación”.

“Casi todos los españoles piensan así”, lamentó Mons. Reig Pla. Con ‘así’, se ha referido a una construcción filosófica edificada sobre dos “fraudes”. El primero consistiría en la del enaltecimiento de una libertad desvinculada de “la percha de la verdad”. Una libertad, expuso, que queda “a merced de los instintos y de las emociones”. Alguien con este concepto de la libertad “no puede construir una historia de amor”.

El segundo fraude radicaría en la práctica del “dualismo antropológico”. Esto es, escindir cuerpo y espíritu como si de dos cosas autónomas se trataran. Este es el germen de expresiones tan extendidas como “yo con mi cuerpo hago lo que quiero”.