La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Mons. Jean-Louis Bruguès aboga por la conciencia frente a las “innumerables presiones que vienen a limitar la libertad”

El Salón de Actos del Seminario Conciliar acogió ayer el acto de inauguración del curso académico de la Universidad Eclesiástica San Dámaso 2012-2013, en el que intervino el Rector de la Universidad San Dámaso, Javier Prades. La lección Inaugural la impartió Mons. Jean-Louis Bruguès, Archivero y Bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, quien habló sobre ‘La conciencia. Dios habla al corazón del hombre’. En declaraciones a Análisis Digital, comentó las líneas principales de su ponencia y se pronunció sobre el significado de una Universidad Eclesiástica. 

  -El título de su conferencia trata sobre ‘La conciencia. Dios habla al corazón del hombre’, ¿qué significado tiene?

El título de la conferencia es “La conciencia. Ese Dios que habla al corazón del hombre”. Me pareció un título importante cuando se abre el segundo año académico de la Universidad de San Dámaso. Son dos motivos  para mí: el primero, es un motivo de circunstancias, el decir que dentro de quince días vamos a conmemorar la apertura del Concilio Vaticano II. Cuando enseñaba Teología Moral solía decir a los estudiantes que el texto más emblemático del Concilio era la Gaudium Spes y dentro de ella, había un número para mí extraordinario, una obra maestra de precisión, concisión en 15 pequeñas líneas todo estaba dicho, desde la más antigua tradición hasta las problemáticas más modernas contemporáneas, ese texto no ha cogido ninguna arruga.

El segundo motivo es un motivo político, es decir, una sociedad secularizada es una sociedad que por definición excluye de las elecciones públicas hipótesis de una cierta trascendencia religiosa o metafísica. Y la consecuencia es que esta sociedad tiene siempre la tentación de erigir en absoluto cosas que por naturaleza son relativas: las ideologías, la moda, las opiniones individuales, las convenciones sociales, sin hablar del siniestro políticamente correcto que nacido en los Estados Unidos intenta imponernos una nueva forma de puritanismo…

¿Cómo permitir a la persona una protección contra esas innumerables presiones que vienen a limitar más o menos su libertad, libertad de pensar, de exprimirse? Solo conozco una respuesta, volver a decir que dentro de esta persona existe en su parte más íntima, en el corazón, algo que precisamente es más grande que la sociedad, un yo íntimo en donde el creador habla a su criatura, hecha a su imagen, le dice lo que quiere, lo que desea, lo que espera de ella: conciencia, no sólo del saber humano pero también del saber de Dios.

-Además de la conciencia, ¿qué otros temas aborda en su ponencia?

Se trata de una conferencia sobre imágenes. La he dividido en tres partes: la primera, hace referencia al discurso que el Papa hizo en el 2010 cuando fue invitado a hablar delante del Parlamento inglés. Habló precisamente de una pregunta moderna pero a la vez eterna, es decir, sobre qué bases las leyes se pueden apoyar, es decir, cuando el Estado o el poder político impone a la gente una ley, ¿cómo justificar esta ley? No solo una justificación inmediata, sino si la ley tiene un proyecto pedagógico, ese proyecto tiene que buscar su origen en una cosa más profunda que es precisamente la conciencia colectiva del bien común.

El segundo personaje es un personaje inglés: Tomás Moro, que explicó en su testamento que la conciencia tenía un poder más fuerte que el poder de la ley, es decir, que aceptó la muerte por fidelidad a su conciencia. Y ese testimonio de Tomás Moro es sólo una parte de la cadena que existe desde el principio de la humanidad hasta nosotros. Son hombres o mujeres que han preferido morir en vez de traicionar la conciencia de la verdad que tenían en ellos.

El tercer personaje es mítico del teatro, Antígona, que dice que existe en el corazón del hombre leyes que son murmuradas al corazón y no leyes exprimidas por el poder político.

La conferencia la imparte en una Universidad recientemente erigida como Eclesiástica…

Es una universidad Eclesiástica, se fundó el año pasado, algunos días antes de la Jornada Mundial de la Juventud, fue un regalo hecho por el Papa a Madrid, a la Iglesia, a la sociedad española. Una universidad Eclesiástica es algo bastante raro. Dentro de la Iglesia conocemos 1.300 universidades católicas en el mundo y Facultades o Universidades Eclesiásticas no llegan a 300. Es una cosa muy cuidada, a la que debemos prestar más atención por parte de Roma, de la Congregación para la Educación Católica, es casi, la voz del magisterio romano dentro de la Iglesia local.