ser progresista es luchar por una legislación que prohíba el aborto. (Mons. Elías Yanes)

“La falta de espacio para la formación religiosa y moral de los chicos y la deficiente forma de tratar la responsabilidad de los padres de familia son dos problemas latentes”

El Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, fue preguntado ayer en la rueda de prensa de presentación del Plan Pastoral para la Archidiócesis 2012-2013, titulado “Servidores y Testigos de la Verdad”, sobre algunos temas de actualidad, entre ellos, la reforma del sistema educativo español.  

 

Para el Cardenal, “la falta de espacio real académicamente para la formación religiosa y moral de los chicos, y la deficiente forma de tratar la responsabilidad de los padres de familia con respecto a la educación de los hijos, son dos problemas latentes, que han acompañado todo el proceso de renovación del sistema educativo de los últimos 30 años de España, y que siguen vivos”.

 

A su juicio, “el problema añadido de la crisis económica, que afecta naturalmente a la financiación del sistema educativo”. Así, señaló que “si se tiene en cuenta a las familias, a sus necesidades, si se les deja entrar a fondo en el sistema educativo, estos problemas van a aminorarse mucho. Es una lección pendiente la reforma del sistema educativo: está muy bien que se piense que hay que mejorar la capacidad técnica y lingüística de los alumnos, pero como no se piense en la necesidad de formación moral, humana y espiritual de fondo, volvemos de nuevo a construir sobre arena y no sobre fundamentos sólidos de cara al futuro”.

 

Por otro lado, respecto a cómo la Misión Madrid puede ayudar a los jóvenes que afrontan los problemas de la crisis, ha explicado que “se les va a hablar de Cristo. La Misión no les va a decir que las razones para vivir se queden en las experiencias directas más coyunturales, temporales y materiales de la vida. Lo que queremos decirles es que si enraízan su vida, su corazón, sus proyectos de futuro, sus estudios, su intento de formación, en esa fe y en esa experiencia de Cristo, van a superar los otros aspectos de la crisis en sus vidas de una forma más profunda, más duradera y con más futuro”.

 

“También vamos a ofrecer de un modo concreto ámbitos y ambientes de acción social, tanto desde el punto de vista formativo general -desde la Doctrina Social de la Iglesia, como hace Cáritas Madrid- y de formación profesional y humana, relacionada con la búsqueda de puestos de trabajo y de modos de vivir ese tiempo de paro y de falta de trabajo en un contexto de relación personal y de grupo que les ayude a salir adelante en este momento”.

 

Finalmente, reconoció que “la Iglesia no tiene capacidad para resolver el problema del paro juvenil, pero puede ofrecer una gran ayuda para que el paro juvenil encuentre cauces de solución profundas y ofrezca a los jóvenes el ámbito humano, espiritual… para que puedan ser protagonistas para la superación de esa situación”.