El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir (A. Einstein)

Olvido

Pedro Herráiz. Filósofo.

Lo que tiene la dialéctica es que se recrea en afirmar una cosa y su contraria y volver a lo contrario de lo contrario, no ya sin el más mínimo rubor, sino gozosa y metódicamente. Este es el principio por el que se rige que igual es el olvido de las cosas de Olvido que la memoria de las cosas de Historia.

Hay quien ha dicho que Dª Olvido debería olvidar las tentaciones mediáticas que le llevarían a ser una especie de sustituta de la alicaída Belén en su propio idem. Pero es que todo tiene pinta de lanzamiento estelar “hard”: ya no habría que seguir la secuencia establecida de participación en programas “reality” primero; segundo, escenas tórridas pilladas, pactadas, robadas o cedidas; y, finalmente, princesa del pueblo mundial-mediático. Se le añade el “morbo” de señora de su casa, esposa, madre, política, progre, con pinta de presunta “ex-miss” de algo –en la cultura de serie televisiva y de películas de serie, al menos miss del baile de graduación, si no fuera porque la trama se sitúa nada menos que en La Mancha, lo que da un plus -.

Da para poco más. No resiste mayores apreciaciones estéticas, morales, éticas, políticas, lo que no quiere decir que no podamos hacernos una idea de lo lamentable de su vida. Sólo tiene enjundia y recorrido mediático (Qui prodest). Así es que ya vale (se ve que lo del Gordillo no es tan gordo mediáticamente). A hacer días hasta La Diada. Todo son serpientes todavía de verano (o no), confusión entre olvido y memoria.