La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Un nuevo curso repleto de la Misericordia de Dios

Ya hemos empezado y las perspectivas son maravillosas.

Ya con fecha: Año de la Fe 11 de Octubre 2012 a , Peregrinación a Fátima para comenzar la Misión Madrid 27-29 de Septiembre, Misión Madrid, Proclamación de San Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia Universal 6-8 De Octubre

…  ¿Se puede pedir más´? Esa moda del “síndrome postvacacional” no encuentra espacio entre nosotros, entre las personas de la Archidiócesis de Madrid. Estos dos días de curso que me he paseado por todos los Departamentos de la Diócesis deseando a todos un feliz y santo curso, he podido comprobar un ambiente magnífico y unas actitudes de trabajo y colaboración inmejorables gracias a Dios.

Todos estos eventos son tarea de todos, respetando las atribuciones de quienes tienen mayor responsabilidad, por supuesto, pero colaborando a toda marcha con ellos. Empezando por nuestro Sr. Cardenal Arzobispo y siguiendo por la Comisión que él ha designado para su preparación. La primera actividad Dm en Fátima. Allí terminaremos el mes de septiembre rezando junto a la Señora con toda el alma y esperamos y deseamos volver llenos del espíritu del Señor, transmitido por la Virgen y vivir este año de EVANGELIZACIÓN paso a paso pues éste es el fin y el objetivo de cada una de las actividades previstas.

Creo que es indispensable leer una y otra vez la carta pastoral “Servidores y testigos de la verdad” que nuestro Cardenal Arzobispo ha escrito, precisamente, para ayudarnos a todos a vivir la Misión Madrid. No basta leerla una vez, es una lectura meditativa que nos lanza a la MISIÓN MADRID con entusiasmo y seguridad de estar viviendo la “hora de Dios”. “La MISIÓN MADRID consiste precisamente en hacernos responsables de este servicio y testimonio de la verdad en todas las comunidades y ambientes de nuestra diócesis. Somos convocados, por tanto, a confesar con los labios y con el testimonio de nuestra vida la gran verdad que nos salva Jesucristo, el Señor. Todos los camino son buenos –he aquí nuestro reto- si tenemos clara la finalidad y el contenido de la misión, como ya hemos dicho: proclamar el Credo, la fe que salva al mundo” (cfr. Carta Pastoral “Servidores y testigos de la verdad. Emmo. Y Rvdmo. Sr. Cardenal Rouco Varela. 15 de junio de 2012. Pág. 11).

No debemos olvidar que estamos a punto de celebrar el cincuenta aniversario del Concilio Vaticano II, que presentó nítidamente el lugar que ocupa la Iglesia en la sociedad e impulsó el valor misionero del compromiso social cristiano (Ibidem pág. 12)

Y hoy termino como termina la Carta Pastoral: “Pongamos este plan en manos de María, Nuestra Señora de la Almudena. Y pidamos vivir con su misma obediencia a la fe que hizo posible la Encarnación del Verbo. También Cristo volverá a hacerse presente en el corazón de los hombres que contemplarán las maravillas de Dios”.

María Rosa de la Cierva y de Hoces rscj

SG de la Provincia Eclesiástica de Madrid