El euro ha nacido por adaptación y ahora debe hacer frente a una situación imprevista. Sin embargo, es comprensible que los ciudadanos se desesperen y los gobernantes paguen los efectos del la crisis. Los recortes son duros y antipáticos, pero a la espera de otras medidas, es bueno descubrir que el poder ejecutivo español está bien coordinado. Y esto es lo que, sin duda, agradecen los españoles: el trabajo conjunto de todos aquellos con responsabilidades políticas. Gobierno, Corona y Oposición deben seguir coordinando esfuerzos porque si el rescate consigue poner en entredicho a la economía española, no menos peligroso es que ante la gravedad económica y a la espera de que el BCE intervenga, los políticos españoles parezcan incapaces de llegar a acuerdos que primen el bien común.

















