La operación de maquillaje funcionó rápidamente e Ibazeta fue cesado como secretario del alcalde. En plena estrategia de lavado de cara, esas imágenes de un miembro de Bildu como un vulgar matón retrataban al mundo de ETA y le hacían un daño irreparable para su calculada hoja de ruta política. Pero por si alguno había olvidado cuál es su verdadera cara, ahí están las imágenes inequívocas de Ibazeta. Conviene recordar que son muy llamativas pero que no son las únicas y que la Fiscalía está recopilando pruebas por si hubiera lugar a la ilegalización de Bildu. Mientras la Justicia sigue curso, nos hace mucho bien el mensaje de que amenazar y hacer apología del terrorismo no sale gratis. Lo contrario es algo que, aunque por desgracia lo hayamos sufrido en otras ocasiones, un Estado de Derecho no se puede permitir.

















