La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Agosto trabajando

Es una  bendición de Dios poder trabajar. Siempre será un poquito más liviano el trabajo y, así, recuperaremos fuerzas. El curso próximo se presenta intenso y duro y, eso sí, lleno de oportunidades para servir al Señor, a la Iglesia, a los hermanos.

Iniciaremos  las celebración de la Misión Madrid. Fátima será el objeto de nuestro comienzo. Necesitamos poner en las manos de la Virgen de Fátima todos nuestros proyectos, nuestra necesidad de conversión, conversión de cada día, fraternidad más intensa… y si hay alguna quiebra, el Sacramento de la Penitencia, nos sanará y volveremos a empezar.

En Septiembre, iniciado ya el curso, tendremos más energía porque “algo” habremos descansado cada uno  y esas nuevas energías , nos ayudarán, sin duda a lograra una escucha atenta y generosa.

Pondremos en las manos de la Virgen, sobre todo, a tantos hermanos nuestros de Madrid, que viven una crisis acuciante. Nuestros trabajos de Agosto nos unirán a su paro permanente, a su falta de recursos, a sus dificultades sin cuento.

También pondremos en las manos de la Virgen a la Diócesis en su totalidad, que supone la Provincia Eclesiástica,  a nuestros Obispos,  a los sacerdotes y consagrados y consagradas, a TODOS con lo que cada uno  lleva dentro para que la Virgen se lo bendiga y nosotros, todos , vengamos renovados y comprometidos con la MISIÓN DE LS NUEVA EVANGELIZACIÓN que enmarque nuestra vida y servicio a la Iglesia.

Los sacerdotes, principales evangelizadores, no dejan fuera a todos los demás. La MISIÓN  MADRID,  tarea de todos. Es preciso que lo tengamos muy presente para que nuestra vida de testimonio de ello, hagamos lo que hagamos y estemos con quien estemos.

Volverán las dificultades; una mirada al Señor y a la Virgen de Fátima – sin olvidarnos de la Virgen de la Almudena, claro,-  nos ayudará a superar las dificultades, una a una.  Pero será mejor vivir al día. Serán muchos los momentos buenos; no faltarán los malos pero nunca nos pedirá el Señor más de lo que Le podamos dar. Por esto el optimismo tiene que estar enraizado en nuestros corazones,

Entraremos en el año de la FE como “servidores y testigos de la verdad”. Tomar conciencia de ello, ya es un compromiso vital y una norma de comportamiento.  La ayuda del Señor no nos va a faltar.

Madrid, 30 de Julio de 2012