ABSTRACT
Chapter XVIII, part I: “The human face” (“El rostro humano”).
Early in the book, Marías referred to the human face as the front. In this chapter, Marías goes beyond and says that the face is a privileged part of the body, not only because it is the most important part, but because it works as a representative part of all the body. He thinks that the person is reflected in the face: through the face, we can discover how each person is.
Related to human face, Marías underlines two principal characteristics: on the one hand, it represents dynamism and interaction; on the other hand, human face is oriented to the future: thanks to his face, Man moves forward in life.
So, the future is an element of unreality which is a characteristic of human life although it precisely allows Man to have a superior degree of reality.
Next week, we will continue studying this same chapter.
A continuación nos adentramos en la primera parte del Capítulo XVIII: El rostro humano, del libro de Julián Marías Antropología metafísica.
Para nuestro filósofo, el hombre se manifiesta a través de su corporeidad. La expresividad del cuerpo sirve de vehículo para poder la comprensión de las personas1. “Para reflejar gráficamente la idea de que la persona humana manifiesta externamente su intimidad a través del cuerpo, podríamos decir que estamos situados entre lo interior y lo exterior. Somos, en este sentido dueños de nosotros mismos, mediadores entre el dentro y el fuera. Tenemos un cuerpo y, gracias a él, somos capaces de comunicar al exterior aquello que llevamos dentro, en nuestro mundo interior. Esta realidad se hace aún más patente en el rostro”2.
Recuerda nuestro filósofo que al principio de Antropología metafísica había aludido al significado de la cara, prosopon, como fachada o parte delantera. En este capítulo dice Marías que “la cara es una parte privilegiada del cuerpo, no sólo en el sentido de ser importante, quizá la más importante, sino en el de funcionar como representante de todo el cuerpo”3. En este capítulo nuestro autor quiere significar que la cara es una parte privilegiada del cuerpo, ya que el rostro humano refleja la persona, de ahí la importancia clave de esta parte de cuerpo respecto a otras. Es a través del rostro que la persona se descubre4.
En relación al rostro introduce nuevamente dos conceptos, por una parte la vectorial, caracterizada por el dinamismo y la interacción, afirmando “que ninguna otra parte del cuerpo tiene en el mismo grado carácter proyectivo, programático y viniente. La palabra ‘rostro’ viene de rostrum que es el pico de las aves y secundariamente el hocico de los animales, y por extensión el espolón o proa de la nave”5; y, por otra, futurizo, cuando afirma que es a través de la cara que el hombre acontece y que va hacia delante.
Es por ello que afirma que “la cara es la estructura dramática, que «viene» hacia mí, que avanza hacia delante, y eso quiere decir hacia el futuro: es el órgano somático de la futurición […] no «vemos» el rostro humano, sino que «asistimos» a él”6. Y es que la persona es futuriza, “orientado o proyectado hacia el futuro que puede o no realizarse. Si esto se toma en serio, como es necesario, quiere decir que a la persona le pertenece un elemento de irrealidad que le es constitutivo, precisamente para poseer un grado de realidad incomparablemente superior al de toda «cosa»”7.
La próxima semana continuaremos con la exposición de la segunda parte de este mismo Capítulo XVIII: El rostro humano.
1 DE LA LLAVE CUEVAS, J., El proceso de autorrealización personal en la antropología de Julián Marías, Tesis Doctoral, Pontificia Università della Santa Croce, Roma, 2000, Pág. 103

















