ser progresista es luchar por una legislación que prohíba el aborto. (Mons. Elías Yanes)

Mercedes Luján, virgen consagrada: “Merece la pena seguir la llamada que Dios te hace, sea la que sea”

El próximo mes de agosto, del 21 al 25, se va a celebrar en el Seminario Monte Corbán de Santander el XXII Encuentro Nacional de Vírgenes Consagradas. Sobre ello, hemos hablado con Mercedes Luján, una de las participantes, quien explica en qué consiste este encuentro, qué es el orden de las vírgenes consagradas y cuál es su papel en la sociedad actual.  

Mercedes Luján explica que el encuentro del próximo mes de agosto es una reunión “de todas las vírgenes consagradas de España, que se hace una vez al año, en verano, y cada vez se organiza en una diócesis diferente”. “Son días para compartir, orar juntas, conocerse más, profundizar en algunos temas, cambiar impresiones. Son unos días muy entrañables”.

Preguntada sobre el Orden de las Vírgenes, comentó que, junto a la jerarquía y los laicos, “forma parte de la vida y de la santidad de la Iglesia”. “Dentro de la vida consagrada hay diferentes formas: la vida monástica y contemplativa, la vida apostólica de los institutos religiosos, los institutos seculares que nacen para una presencia más significativa en el mundo, nuevas formas de vida consagrada… Y una de estas formas, y la primera de ellas, pues viene de los primeros siglos, es el Ordo Virginum”.

“Aunque cada forma de vida consagrada tiene sus matices, se puede decir en general que la vida consagrada apunta al seguimiento de Cristo, hace suya la misión de la Iglesia, revela el misterio esponsal con Cristo mostrando al mundo que el amor de Dios llena totalmente a la persona y que sólo de Dios se puede vivir, y anticipa así las realidades futuras, la vida eterna”.

En este sentido, resalta la importancia de que en nuestra sociedad haya vírgenes consagradas. “Si el Señor lo ha querido así, y la Iglesia ha recuperado esta forma de consagración en el Concilio Vaticano II después de estar durante tantos años desaparecida, supongo que será necesario y que entra dentro de los planes de Dios para estos días”. Según Mercedes Luján, “quizá como todo fruto del Concilio Vaticano II, que fue un concilio de renovación, las vírgenes consagradas devuelven a la Iglesia la esencia de la vida consagrada y la frescura de los orígenes”.

Además, “el papel que tienen las vírgenes consagradas en la Iglesia siempre es de servicio, pues uno de los fines para los que somos consagradas es para servir a Dios y a la Iglesia. Y lo hacemos encantadas, poniendo al servicio de la diócesis y del Obispo los dones que el Señor nos reparte. Pero considero que un papel aún más profundo e importante es recordar y presentar con nuestra vida el misterio esponsal de Cristo y su Iglesia. Nosotras, por el ritual de consagración, somos constituidas literalmente en ‘esposas de Cristo’ a imagen de la Iglesia, y como María. Esta es la esencia de nuestra vocación y nuestra mejor aportación”.

En cuanto al lema del encuentro que se celebrará el próximo mes de agosto, “El orden de las vírgenes y la nueva evangelización”, afirma que “como vírgenes consagradas, al igual que todo el Pueblo de Dios, debemos profundizar sobre este tema que el Santo Padre propone y lleva en su corazón, para que cada una de nosotras, desde donde está, pueda anunciar el Evangelio con alegría a través de su vida. Nosotras estamos en la primera línea en el mundo, convivimos con la gente, ocupamos los mismos trabajos que cualquier persona…, por lo que la nueva evangelización nos toca muy de cerca. Esperemos que el encuentro de Santander sea fructífero y nos ayude a dar la respuesta adecuada a los problemas de hoy, y a llevar el amor de Dios a este mundo, que tanto lo necesita”.

A quienes sienten la llamada, les invita a conocer más íntimamente el mundo de la vida consagrada, porque “merece la pena seguir la llamada que Dios te hace, sea la que sea. Si Dios te quiere en el Orden de Vírgenes pues ese es tu sitio, lo que Dios tenía pensado para ti desde siempre, y donde serás feliz. Pero si te quiere en un instituto religioso o en un matrimonio, pues es ahí donde tienes que estar… Lo que merece la pena es encontrar el plan de Dios para ti y, una vez encontrado, acogerlo con amor, y darle gracias por ello”.

“Animo a todos los jóvenes a dejarse seducir por el Señor, a abrirle el corazón sin ningún temor. El Señor es siempre fiel y nunca defrauda. Les animo también a conocer la vida consagrada en todas sus formas. Esto es importante, porque sólo así los jóvenes podrán discernir la voz de Dios en su corazón y, a la vez, se podrá contemplar la riqueza y la belleza de la vida consagrada de la Iglesia”, concluye.